La obligación de intentar conciliar elimina el 22 % de las reclamaciones por deudas en los juzgados de Vigo
VIGO CIUDAD
El efecto disuasorio desatasca los tribunales: «desaparecen» 4.000 demandas en ocho meses. Desde abril, uno de cada cuatro acreedores ya no presenta demandas
21 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La ley cambió hace medio año y obligó a los acreedores a intentar negociar un trato con sus deudores antes de presentar una demanda contra ellos para cobrar. La idea era desanimar a las empresas de recobro y desatascar los tribunales, inundados con miles de demandas, a veces por el impago de 15 euros del recibo de la luz o por un préstamo que quedó sin pagar hace 30 años. El efecto disuasorio de esta reforma ya se refleja en las estadísticas judiciales del 2025 en Vigo: las demandas por deudas han descendido un 22 % respecto al 2024. Hay 3.900 demandas menos en los juzgados de lo civil y de familia respecto a hace un año.
Las cifras hablan por sí solas: la reforma ha ahuyentado a uno de cada cuatro acreedores pero, posiblemente, el porcentaje sea mayor porque los bufetes y fondos de inversión entraron en pánico y presentaron una avalancha de demandas antes del 1 de abril, para eludir la nueva Ley de Eficiencia Procesal que obliga a conciliar.
Aquí se incluyen reclamaciones de impagos de préstamos y compras con tarjeta de crédito, abusos bancarios, indemnizaciones de las aseguradores o accidentes de tráfico. El año pasado, los tribunales de Vigo registraron más de 20.000 demandas para reclamar deudas y por abusos bancarios y, este año, solo 15.586. Uno de cada cuatro acreedores y clientes de banca ha dejado de presentar demandas.
La «desaparición» de 4.421 reclamaciones bancarias y de deudas en apenas un año puede explicarse solo en parte por la reforma legal que entró en vigor el 2 de abril: en Vigo, este año, se han doblado los actos de conciliación. Se trata de reuniones extrajudiciales en las que el acreedor y el moroso firman un acuerdo para zanjar el litigio, que luego bendice un tribunal. En el 2024, hubo 648 conciliaciones y en el 2025, se dispararon a 1.422, lo que supone un aumento del 119 %. Sin embargo, este aumento de 774 actos de conciliación más no explican porqué se han «volatilizado» otras miles de demandas.
Empresas de recobro
Un segundo factor que ha influido hay que buscarlo en la compra de vivienda. Los hipotecados presentaron en el 2024 más de 3.140 demandas por abusos en la contratación y reclamaron la devolución de los gastos de notaría y escritura que les cargó el banco cuando compraron su vivienda. En el 2025, solo se contabilizaron 1.166 demandas, casi tres veces menos que un año antes. Hay una explicación: el año pasado, los bufetes agilizaron la presentación de reclamación de gastos hipotecarios porque vencía un plazo y una reforma les obligaba a cambiar su método de trabajo. Se desencadenó una avalancha para sacar fuera de los bufetes todas las demandas. La fiebre de los gastos hipotecarios cesó en el 2025, y le siguió un goteo hasta abril, cuando entró en vigor la nueva ley procesal que obliga a conciliar. Esto podría explicar la desaparición de otros 2.000 asuntos.
Las otras mil demandas que se esfumaron en el 2025 se pueden explicar por el descenso de los monitorios, unos procedimientos por los cuales, un acreedor reclama una pequeña deuda mediante un juicio exprés. Si el moroso no se opone, el juez reconoce automáticamente el derecho a cobrarla. Suele ser utilizado por empresas de recobro que han comprado lotes de facturas incobrables a la banca o a hipermercados. A veces, reclaman 15 o 20 euros a un cliente que no se pagó el recibo de la luz o del teléfono. En otros casos, las presentan prestamistas on line que conceden microcréditos en quince minutos y les cargan unos altos intereses o de hipermercados que le confiaron una tarjeta al cliente para financiar sus compras.
En el 2024, los juzgados de Vigo registraron 8.249 demandas de monitorios pero, en el 2025, cayeron a 6.529. Suponen 1.720 asuntos menos, un 20,8 % menos. A los acreedores ahora les resulta más costoso presentar demandas porque tienen que negociar primero o enviar un burofax para demostrar que intentaron cerrar un pacto y contratar a un profesional que dé fe. Y eso tiene su coste, por lo que deja de tener sentido reclamar un recibo de luz de 15 euros porque ahora sale caro.
Parte de estos monitorios se han desviado hacia otro tipo de procedimiento, el verbal general, porque el juez dicta una sentencia directamente y muchos fondos de inversión lo prefieren. Pero estos también ha bajado: de 4.980 en 2024 a 4.268 este año. Son 712 demandas menos, con un 14 % de descenso.
Si lo que se pretendía con la Ley de Eficiencia Procesal era frenar las demandas, todo indica que se ha conseguido. Para entender mejor el efecto disuasorio de las conciliaciones basta con ver cómo, tras la avalancha de abril, se desplomó la presentación de asuntos. A 30 de junio, los juzgados de lo civil de Vigo tenían registradas 14.291 demandas. A final de año, no llegaban a 22.500. Eso significa que, en mitad del ejercicio, se había presentado el 66 % de las demandas de todo el año y, de julio a Navidad, el 33 % restante, algo más de 7.100. Es la prueba definitiva de que, tras el alud del primer trimestre, los acreedores se replegaron. Buscan fórmulas para abaratar sus litigios.