El viaducto de Vigo con fallos estructurales en la VG-20, a punto de su segunda reforma

Carlos Punzón
Carlos Punzón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

XOAN CARLOS GIL

Las obras arrancarán el día 12 y coincidirán con las de la avenida de Madrid. Se cerrarán alternativamente sus tableros y los trabajos durarán año y medio

09 ene 2026 . Actualizado a las 17:15 h.

Llegan tiempos complicados para acceder por carretera a Vigo. A las obras de reestructuración de la avenida de Madrid, la que da acceso a la ciudad al tráfico que llega de la Meseta, Ourense, Portugal y buena parte del área metropolitana, se unirán en cuestión de días los trabajos de emergencia para un segundo reforzamiento del viaducto más extenso de la VG-20, el vial por el que también llega parte de la circulación de las mismas procedencias además del Val Miñor y el norte desde la autopista AP-9.

La Demarcación de Carreteras tiene previsto el arranque de los trabajos en el viaducto de Porto para el 12 de enero, aunque acaba de señalizar ya la nueva limitación de velocidad por obras a 60 kilómetros por hora en todo el tramo que discurre junto el hospital Álvaro Cunqueiro y el Parque Tecnológico.

Puesto en servicio en el 2005 junto al resto de la circunvalación, el viaducto fue sometido durante casi dos años y hasta el 2022 a una profunda intervención para sustituir los aparatos de apoyo de sus dos tableros y reforzar vigas y dinteles. Fue entonces cuando se detectó que el viaducto sufre daños estructurales y requiere de la actuación de emergencia que se prevé poner en marcha dentro de cuatro semanas, trabajos que tienen una duración prevista de 18 meses y un coste de 4,5 millones de euros.

Tras varias reuniones de análisis se diagnosticó la existencia de problemas estructurales en los arcenes interiores y exteriores de cada sentido de circulación, un exceso de peso en dichas alas por mayor cantidad de cemento del previsto y un encofrado inferior al diseñado que podrían dar lugar a desprendimientos.

Desde ese momento, Carreteras optó por eliminar el carril más cercano al borde de la calzada en ambos sentidos y reducir a 70 la velocidad permitida en el viaducto, inferior incluso a la establecida en el túnel anexo de Valladares. Se instalaron además pivotes en los arcenes para impedir la circulación por ellos o la parada de cualquier vehículo para restar peso al viaducto y reducir el riesgo de accidentes. Sin embargo, la señalización horizontal desplegada y el tapado de la antigua han generado algunos accidentes. Este año la DGT instaló en sentido Vigo un radar de control de velocidad para tratar de reducir los riesgos.

Corte de carriles

Carreteras descartó el inicio de las obras de esta segunda reforma del viaducto en este mes, como posibilitaba el contrato de adjudicación, para evitar en un momento de gran afluencia de trafico a Vigo como el navideño, el corte de carriles que se llevará a cabo en el paso elevado y que podrían intensificar aún más las retenciones que se registran en la avenida de Madrid desde el inicio de su reforma. Se cerrará primero por completo uno de los tableros y después, el otro.