La grúa deshace el voladizo del Paseo de Alfonso XII sobre el que asentaba la balaustrada histórica de Jenaro de la Fuente, retirada a la espera de la ampliación del túnel de Elduayen y de los accesos del Barrio do Cura
09 ene 2026 . Actualizado a las 21:06 h.La balaustrada del Paseo de Alfonso XIII y el mirador que la sostenía han sido desmontados por el avance del proyecto del Barrio do Cura. La intervención en uno de los lugares emblemáticos de Vigo y que sirve de espectacular mirador sobre la ría ha conllevado la demolición del voladizo, finalizada ayer. La empresa constructora DFR, que se encarga de los trabajos de demolición para la inmobiliaria Gestilar lleva toda la semana en la zona, maniobrando dentro dentro del perímetro autorizado para las obras que están transformando el barrio histórico de la ciudad. Previamente, se produjo el vallado.
Se supone que, una vez ejecutadas las obras de todos los edificios y la urbanización del Barrio do Cura, se volverán a colocar las piedras y estatuas de granito con la baranda original. Pero para eso aún no hay una fecha concreta.
El paseo fue diseñado por el arquitecto de Jenaro de la Fuente a principios del siglo XX. El proyecto se aprobó en un pleno del Ayuntamiento en 1923 y tardó cinco años en construirse. La idea de realizar una acera volada resultaba muy innovadora para la época, pero también enormemente práctica, dada la topografía de la zona, que tiene un gran desnivel con la calle Poboadores, desde la que ahora están trabajando las grúa.
La balaustrada es uno de los elementos más singulares de la obra centenaria. Junto con las farolas, es de fundición de hierro. Fue hecha en una de las míticas fundiciones de Vigo, La Industriosa de la familia Sanjurjo, los autores de uno de los primeros submarinos.
Sobre cuatro de estas peanas, hechas por el cantero Camilo Fernández Correa, el escultor Nogueira labró sendas parejas de niños desnudos que soportan sobre sus cabezas un cubo coronado que muestra en cada uno de sus lados un bajorelieve del escudo de la ciudad (en las caras principales) y el escudo de Galicia (en las caras secundarias), elementos todos ellos labrados en granito. El conjunto se remata con una serie de antepechos de granito situados en el eje central de cada una de las balconadas en los que se labra en altorrelieve el escudo de la ciudad.
Todo este patrimonio ha pasado a ser custodiado provisionalmente por la empresa especializada Godoy Maceira, que entre otras actuaciones fue la que reconstruyó el templete de la Red de San Luis, una obra hecha en Madrid por el arquitecto porriñés Antonio Palacios. La asociación Vigo Histórico, de vecinos de la zona críticos con el proyecto de prolongación del túnel del Elduayen y que han pedido a la Xunta que declare bien de interés cultural el Paseo de Alfonso, confía en que esta compañía pueda reconstruir fielmente la balaustrada.
En septiembre tenía que estar listo el anteproyecto para alargar el paso subterráneo desde la curva de Elduayen hasta Torrecedeira, pero aún no se conoce. En el Casco Vello se valora positivamente la remodelación del entorno, en términos generales, y confían en que vuelva el privilegiado mirador. «Veo bien la obra, es una retirada provisional y espero que se reponga», señala Ángeles García.
La parte de la balaustrada que sigue en pie se sostiene con unas vigas de hierro que fueron colocadas en una de las reformas que se hizo. La parte inferior del voladizo ha dado cobijo tradicionalmente a cientos de vencejos, aves migratorias que se han refugiado tradicionalmente en este lugar de Vigo y anidan siempre que pueden. ¿Volverán ahí?