Juzgado por comprar tabaco, peluches y kebabs con una tarjeta robada: «Yo no fui, Dios me dio unas manos muy bonitas para trabajar»

E.V.PITA VIGO / LA VOZ

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Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana
Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza de Vigo que hoy sufrió un apagón a las 10 de la mañana E. V. Pita

«El tatuaje de una calavera en su mano le delata», le responde el fiscal de Vigo. Añade que el acusado vino al juicio con la misma ropa que lucía el día del delito

03 nov 2025 . Actualizado a las 14:31 h.

El tatuaje de una calavera en su mano delata a un sospechoso de haber comprado con una tarjeta robada diversos peluches, tabaco y kebabs. El implicado, que vino escoltado de prisión, se declaró inocente en un juicio por estafa, asegura que ese día solo acompañó a un amigo discapacitado de la infancia, y recalcó: «Yo no fui, Dios me dio unas manos muy bonitas para trabajar y cuidar de mi hija de seis años». El fiscal le replica que incluso vino al juicio vestido con la misma ropa con la que aparece comprando en las tiendas, según muestran las cámaras de seguridad.

Los hechos se remontan al 20 de noviembre del 2023 en Vigo. Una joven tenía su cartera guardada en su mochila, fue a una cafetería y luego acudió a una academia a estudiar. Dos horas después descubrió que unos desconocidos estaban haciendo cargos a su tarjeta por valor de 196 euros. Habían comprado un cartón de tabaco, peluches y kebabs durante dos horas, hasta que anuló la tarjeta. La policía revisó las cámaras de vigilancia y descubrió a los dos sospechosos. El banco le devolvió el dinero a la clienta.

El juicio se ha celebrado este lunes en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo. El primer acusado, que estaba en libertad, admitió que había entrado en un estanco de Vigo y pagado un cartón de tabaco con la tarjeta que le dio «un amigo que era menor de edad». Le costó 45 euros y otros seis, de una cajetilla. Su amigo adolescente le pidió el favor cuando estaba sentado con el otro acusado en la calle. Su abogada pide que solo se le condene a tres meses de cárcel por estafa al banco y porque confesó, y recordó que el acusado está en «desamparo» por cierta discapacidad.

El segundo acusado, que está ingresado en prisión, se declaró inocente. Insiste en que él es un trabajador que cuida de su hija de seis años y que al otro acusado lo acompañó porque tiene discapacidad. «Yo tengo que trabajar, tengo una hija, no me dedico a eso, pensaba que ayudaba a un colega que conozco de toda la vida», indicó. Mi amigo tiene discapacidad, lo acogí en mi casa, lo acompañé, lo invité a comer, nunca hice esto. Dios me dio unas manos muy bonitas para trabajar y cuidar de mi hija», indicó.

La empleada del kebab reconoció al sospechoso que compró seis kebabs. La Policía Local también lo reconoció.

El juzgado visionó las cámaras de seguridad del bazar donde compró los peluches y el kebab, en las que se le veía pagar con tarjeta. El fiscal dice que se le reconoce también por el tatuaje de la calavera de su mano y por la ropa.