El colectivo As NInguéns recuerda en cementerio de Pereiró a los sintecho fallecidos en la calle o en infraviviendas derribadas por la especulación urbanística
02 nov 2025 . Actualizado a las 00:55 h.Detrás del mausoleo de Cesáreo González, el productor de cine que lanzó al estrellato a Marisol y a Lola Flores, y en el patio de atrás de la capilla mortuoria de Bernardo Alfageme, los que murieron con la única compañía de un gato no tienen nombre, son solo un numero. Hay 239. En el cementerio de Pereiró apenas unos metros de tierra húmeda y yerba separan a los poderosos de los humildes, los olvidados a los que ayer rindió homenaje el Foro Sociosanitario As Ninguéns, un colectivo que ayuda a los sintecho y a personas que viven de forma precaria. Alguien alzó un crucifijo oxidado y tirado sobre una placa rota de una tumba desconocida. Parecía estar besando la tierra.
Fue un acto emotivo por Todos los Santos en el camposanto más antiguo de la ciudad de Vigo, que mañana, Día de Difuntos, volverá a abrir sus puertas hasta las 18.30 horas, como otros municipales.
Las sepulturas sin nombre empiezan a ser reconocidas. El nuevo coordinador del foro, David Prieto, depositó un ramo de flores. Lo hizo sobre la tumba de el Vikingo, así apodado por sus compañeros de la calle. Prieto, que fue presentado por Antón Bouzas, vivió en sus carnes la acampada con frío y calor que hubo frente al Concello. Ayer volvió a la Praza do Rei para depositar un ramo en memoria del fallecido, en unos días aciagos y reivindicativos de mayor justicia social.
El momento más sentido fue el recuerdo de Rafael Luque Guzmán, que descansa en la sepultura número 52. Vivió siete años en una pensión, como recordó Carla Leiras, portavoz del colectivo. Eiras puso varias coronas en la tierra blanda que acoge los restos de aquellos a los que la vida dio un revés y murieron en la pobreza en lugares que se derrumbaron y ahora son símbolo del desarrollo urbanístico. Rafael falleció en agosto del 2024 y tuvo que ser identificado por sus compañeras de pensión. En el 2023 murieron 16 vigueses en la calle.
La portavoz de As Ninguéns recordó los recientes casos de Carmen, cuyo cadáver se encontró en una maleta tras ser asesinada; Rocío, usuaria del albergue que apareció en una cuneta de Beade. «Catalogar unha morte deste tipo como non violenta ou natural, como se fixo con case todos os compañeiros que descansan neste cemiterio na zona 9, é unha mostra enorme de cinismo e deshumanización. Ningunha morte na rúa é natural. A pobreza extrema acurta ata 12 anos de vida», explicó.