Vecinos del arenal de Teis reclaman a Costas y Concello que coordinen el adecentamiento de una zona que se ha convertido en un vertedero y la regeneración de un relleno
08 sep 2025 . Actualizado a las 05:00 h.La playa de A Manquiña, uno de los tesoros escondidos del barrio de Teis, empieza a parecerse cada día más a una escombrera que al paraíso que un día fue, antes de que las industrias rodearan a esta y todas la de la franja litoral del vecindario. El arenal urbano acosado por un enclave industrial combina un paisaje de ensueño con otro postpocalíptico. Lo aprovechan sobre todo los residentes más cercanos al no contar con buen acceso y desaparecer toda la arena con la marea alta, pero se usa igualmente y sufre de un abandono inexplicable para los vigueses que clama por su puesta en valor.
«Uno de los problemas es que había unas chabolas, que inicialmente debieron ser de marineros. Antes del verano alguien las derrumbó», señala Pablo González Porto desde el colectivo Voces polo Litoral. Intuyen que fue la Axencia de Protección da Legalidade Urbanística da Xunta de Galicia la que se encargó, ya que una parte se encontraba en una finca privada y otra, en dominio público marítimo terrestre. «Pero dejaron todos los restos allí. Hablamos con el Concello para saber quien había actuado y por qué no se limpiaba la zona. Nos dijeron que tenía que ser el dueño de la finca, pero que no lo hacía. La cosa, al parecer quedó en una multa», cuentan.
El colectivo también contactó con Costas por si podían hacer algo, «pero nos dijeron que las competencias de la limpieza de las playas eran del Concello, y respecto a lo que está en terreno privado, que se podía realizar una limpieza subsidiaria y pasarle la factura al dueño como se hace con las fincas que no se rozan por el peligro de incendios, pero pasó casi todo el verano el verano y todo sigue igual. Al final los perjudicados somos los ciudadanos que usamos esa playa», lamentan.
Por otro lado, señalan que en esa misma zona hay un relleno de piedras que se podría regenerar. «Creemos que se debió de hacer cuando se construyó Astilleros Vulcano, lo que supuso el aterramiento de la playa de Espiñeiro. Debajo de ese relleno que se encuentra situado en terreno de Costas, no es Autoridad Portuaria, aún queda una parte de la desaparecida playa. Nosotros le propusimos al organismo gubernamental que elaborara un plan para eliminar ese relleno y recuperar el pedazo de playa. Es muy fácil. Solo tienen que quitar las piedras, debajo ya está la arena». Nuevamente, lamentan que no haya habido ningún tipo de movimiento ni comunicación al respecto.
Meli Álvarez, también integrante de la agrupación vecinal, añade que la zona más cercana a Vulcano de A Manquiña está «como un vertedero, es muy peligroso, además hay cristales, hierros, hay de todo». En el entorno están los restos de las chabolas, cemento, basuras y mobiliario roto al final de un arenal que acaba en un espigón de piedras sueltas y unas antiguas vías oxidadas de una fábrica de conservas.
Pese a la lentitud del proceso, recuerda la vecina y miembro de Voces polo Litoral que, tras dos escritos, solicitaron una reunión y salieron muy satisfechos. «Incluso se quedaron con una copia del informe que hizo el inspector de Medio Ambiente». Aunque aún no han visto resultados, esperan que el plan esté en marcha. «Tenemos ilusión por recuperar ese trocito, que es pequeño, pero para el vecindario, muy importante, además ya no solo es solo eso, sino también toda la parte de tierra. Es que toda la zona en sí es una maravilla, la playa de A Manquiña es una calita de cine y tiene el lujo de tener parte del monte detrás, que cuidado y recuperado, sería un vergel», valora. Sin embargo, consideran que «hay que tener mucha voluntad política para conseguirlo, sobre todo porque varias de las fincas que están detrás son privadas y para eso hay que negociar».
Los vecinos prefieren «perder» su pequeño paraíso en beneficio de todos, «y que se recupere como merece, porque es espectacular», añade Álvarez, que indica que al menos en el pasado, la ETEA sirvió para preservar un pedazo del litoral «que de otra manera estaría también ocupado por astilleros u otras industrias».