Deniegan 2,5 millones a un capataz que se quedó tetrapléjico porque hizo un trabajo no autorizado

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Sede del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia
Sede del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia PACO RODRÍGUEZ

El encargado de la obra, en Vigo, se salió del programa de trabajo y se subió a una escalera para buscar una gotera, extendió un brazo para recoger un tiralíneas del alero y resbaló. Los inspectores de Trabajo no vieron un incumplimiento de las medidas de seguridad porque el accidentado era, precisamente, el que las daba las instrucciones

06 jun 2025 . Actualizado a las 12:23 h.

Un capataz que se quedó tetrapléjico tras desnucarse cuando reformaba una churrasquera y barbacoa reclamó sin éxito 2,5 millones de euros a la mutua de indemnización por daños y perjuicios. Un juez de Vigo se lo denegó porque fue el propio jefe quien, de motu propio, se subió a una escalera a comprobar el origen de una gotera y esa tarea no estaba prevista en el plan de trabajo ni autorizada. El lesionado recurrió en el Tribunal Superior que, en una sentencia del 9 de abril del 2025, se lo deniega.

El lesionado era el encargado de obra de una constructora de Gondomar y tenía 30 años de experiencia. El accidente fue en septiembre del 2021. El cliente había contratado una reforma de una fachada y la cubierta de un churrasquero. El capataz, que llevaba calzado con suelas antideslizantes, se subió a una escalera para buscar una gotera y estiró el brazo para recoger un tiralíneas del alero y meterlo en el bolsillo pero resbaló, se cayó al suelo y se golpeó la nuca con un cubo de pintura. Sufrió lesiones medulares muy graves.

La Inspección de Trabajo no vio una infracción por accidente de trabajo ni propuso sanción para la empresa ni recargo. No vio un incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales. Añadió que el lesionado era el jefe que impartía las instrucciones de seguridad y él mismo decidió hacer un trabajo que no estaba previsto para ese día. Creen que al soltar una de las manos, se desestabilizó.

El afectado quedó afecto a una gran invalidez y una tetraplejia y recibió 47.000 euros como mejora voluntaria del convenio colectivo, 3.000 euros al mes de pensión y 106 para cuidados familiares. Él y una allegada reclamaron 2,51 millones por lesiones, secuelas, daños por esperanza de vida y atención domiciliaria pero el Juzgado de lo Social número 2 de Vigo se lo denegó en el 2024 al no ver riesgos. La sala de lo Social del TSXG coincide y avala la denegación de la indemnización.