El viaje irracional en bus de Vigo al País Vasco

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

Un autocar que une Oporto y el Cantábrico recala a diario en Vialia, pero no lo pueden usar los vigueses, salvo que lo tomen en Portugal, donde además resulta más barato

17 oct 2025 . Actualizado a las 18:22 h.

Cada día recala en Vigo un autobús a las 10.15 horas que tres antes arranca en la estación intermodal de Oporto y a lo largo de la tarde sigue con paradas fijadas después en Oviedo, Santander, Bilbao y San Sebastián, para proseguir por territorio francés hasta París. Ningún pasajero puede subirse en la estación de buses de Vialia a dicho autocar para bajarse en alguna de sus paradas establecidas en el País Vasco o en las dos previas de las otras ciudades cantábricas.

El sistema de concesión de rutas en España imposibilita que un transporte internacional de pasajeros por carretera asuma viajeros que pretendan moverse exclusivamente por territorio español. Y eso convierte en cierta manera en irracional que se detenga en la estación de Vigo un autobús que no puede ser usado para ir al País Vasco, Cantabria o Asturias pese a parar en dichas comunidades, o que resulte incluso más barato tomar ese mismo autocar en Oporto o en su última parada portuguesa de Braga , y poder bajarse, así sí, en cualquiera de sus estaciones hasta la frontera de Hendaya.

Pero hay más. Frente a los 83 euros del billete más barato para un viaje directo de autobús en el que se comercializaba ayer la ruta Vigo-San Sebastián, explotada por la compañía Alsa, llega a bajar hasta 70 euros si se opta por el recorrido menos racional pero más barato que consiste en partir de Vigo y hacer conexión en Oporto con la ruta a Lisboa y desde la capital lusa reemprender viaje, siempre con Flixbus, hasta la ciudad donostiarra, como lo ofrecen los portales de venta del sector.

Más caro también a París

También tomar en Vigo el bus que parte de Oporto y llega a París tras ocho paradas sin transbordos costaba ayer 105,99 euros, pero si se adquiría el billete para salir en el mismo autocar desde la ciudad lusa, bajaba a 75,99 euros, lo que añade otra circunstancia de irracionalidad y que se explica en parte por la aplicación de los precios dinámicos, que se encarecen o abaratan en función de la demanda.

El cabotaje, el transporte de pasajeros dentro de un mismo país, está prohibido en España con el visto bueno de la Unión Europea para proteger el derecho exclusivo otorgado a las concesionarias de las rutas nacionales, y blindar al mismo tiempo la perviviencia de rutas de interés público cuya rentabilidad empresarial podría ser discutible, pero que en todo caso se equilibran con otras de mayores ingresos, negocio que podrían poner en peligro la entrada en juego en las mismas líneas de operadores internacionales.

Hay ciertas excepciones autorizadas como la habilitada en Galicia a través de la alianza alcanzada entre Flixbus y Monbus para que sus autobuses internacionales que se mueven entre Portugal y Francia puedan vender plazas solo de uso en territorio gallego, y así subirse a dichos autocares en Vigo y apearse en Santiago o A Coruña, y lo mismo en sentido contrario. La autorización fue factible al ser Monbus la concesionaria de las líneas que se mueven entre dichas ciudades, con lo que la política de precios es también pactada entre ambas compañías.

La existencia de oferta o carencia de ella es relevante en el caso de las conexiones de Vigo y el resto de Galicia con la cornisa cantábrica, ya que tras la desaparición el año pasado de la histórica ruta aérea entre Peinador y Bilbao, con casi tres décadas de continuidad, y sufrir el mismo destino de depender de enlaces intermedios la opción ferroviaria a la ciudad vasca, solo el autobús queda como única posibilidad de transporte público directo desde la ciudad olívica.

Entre Vigo y el aeropuerto de Bilbao se movieron en la ruta aérea de Air Nostrum el año pasado 4.470 viajeros, 8.616 uno antes, pero 14.270 en el 2019, cuando la pandemia semejó cortar una demanda de comunicación rápida entre ambas ciudades.