Los franciscanos se instalaron a mediados del siglo XVI en lo que hoy conocemos como Santa Marta
07 ene 2025 . Actualizado a las 00:04 h.En el espacio geográfico que abarca el actual Concello de Vigo hubo a lo largo de la historia varios centros monásticos. Entre las calles Velázquez Moreno y Policarpo Sanz, sin concretar hasta el momento el lugar exacto, hubo un convento, probablemente benedictino, que ya había desaparecido a mediados del siglo XVII. Lo sabemos porque algunas de sus piedras fueron reutilizadas para construir el baluarte de A Laxe, según consta en la documentación de la época que custodia el Arquivo Municipal de Vigo. En la actualidad se mantiene abierto el convento de las salesas en la calle de las Coutadas y que diseñó Antonio Palacios. Además, hubo otros tres monasterios relacionadas con la orden franciscana, uno en O Areal, Nosa Señora dos Remedios, cuyo edificio fue derruido en la primera mitad del siglo XX; otro, más pequeño, en las islas Cíes; el tercero, es el de Santa Marta, todavía está en pie, aunque con notables modificaciones arquitectónicas añadidas en el siglo XX.
Es un espacio que hoy en día tiene una función religiosa, centrada en la iglesia, sede de la parroquia de San Francisco, y, por otro lado, de asistencia social, ya que acoge la Casa de la Caridad, donde se asiste a personas desfavorecidas.
A mediados del siglo XVI llegó a Vigo la orden franciscana y se instaló junto a O Berbés, en un acantilado que separaba el barrio de pescadores de la playa de Coia. Ahí, comenzaron a levantar su edificio religioso, aunque el saqueo de Vigo efectuado por el corsario inglés Francis Drake, en 1589, dejó arrasada la construcción. Fue a partir del siglo siguiente cuando comenzó la reconstrucción del conjunto. Fue un centro importante para la localidad debido a que los religiosos impartían una educación básica.
A mediados del siglo XVIII se amplía el edificio del convento y aumenta el número de monjes residentes. Durante la invasión francesa, los monjes tuvieron una actuación significativa, tras la ocupación del convento por las tropas napoleónicas. Durante la habitual representación anual de los hechos de la reconquista, los ciudadanos pueden ver a algunos actores caracterizados con los hábitos franciscanos. Andrés Villageliú o Ambrosio Domínguez fueron algunos de aquellos religiosos que participaron activamente en las acciones contra los invasores.
La desamortización de las órdenes regulares realizadas por el Gobierno en 1836 llevó a la venta de las tierras de cultivo pertenecientes al convento, que fueron adquiridas por Joaquín Romay. La parte conventual de Santa Marta pasó a convertirse en Casa de Beneficencia, en 1839, quedando el lugar exclaustrado. En 1868 llegaron a Vigo las Hermanas de la Caridad que se hicieron cargo de la Casa de Beneficencia, que pasa a llamar la Casa de la Carida-Hogar San José. Este centro, a finales del siglo XIX, acogerá a niños de seis años en adelante hasta la mayoría de edad. Era huérfanos, pobres o desamparados que el Gobierno los dejará allí bajo la tutela de la Junta Municipal de Beneficencia.
En los años cincuenta del siglo XX, el edificio se amplió el edificio. Una nueva ampliación en los setenta y ochenta cambió definitivamente de la imagen del edificio. La Casa se integró en un centro de acogida de menores de la Xunta. Hoy, acoge un comedor social.
Por su parte, la iglesia fue devuelta a los franciscanos en 1927., Actualmente, acoge la parroquia de San Francisco. El campanario es de 1929. José Luis Mateo Álvarez, historiador y miembro del Instituto de Estudios Vigueses, en su libro O ex convento de San Francisco de Vigo (editado por el Concello de Vigo en el 2002) señala que la campana más grande fue construida en Arcos da Condesa por el taller Ocampo, y presenta la inscripción Jesús María José año de 1929, mientras que la pequeña había sido realizada en la Industriosa de Sanjurjo.
La iglesia, de planta de cruz latina, es la parte más antigua del conjunto. En su puerta de acceso aparece el año 1744. El retablo mayor está presidido por la imagen de la Inmaculada, acompañada en la parte baja por tallas de san Bernardo y San Francisco. Es del siglo XVIII. La nave central acoge, en un lateral, la capilla del Santísimo, cubierta por una bóveda de cañón, y presidida por un retablo presidido por la Virgen Milagrosa. Está datada la capilla en 1666.
La otra capilla gemela es llamada de la Reconciliación y está presidida por la imagen del Nazareno, del escultor redondelano Antonio del Villar y datada en el siglo XVIII. Esta imagen, que sale en procesión por las calles viguesas en Semana Santa, acaba de ser restaurada.
Casa de Caridad
Adosado a la iglesia se encuentra el edificio conventual, hoy en día destinado a la Casa de Caridad, dirigida por la Fundación San José, que acoge el Hogar San José para menores tutelados y el Comedor de la Esperanza. En su interior se encuentra un claustro porticado, un elemento singular en el municipio. Es de pequeñas dimensiones y de planta rectangular con seis arcadas en los lados mayores y otras cuatro, en los menores. Las arcadas están compuestos por arcos de medio punto apoyados en columnas. Según explica José Luis Mateo Álvarez en la publicación mencionada, la parte más antigua del claustro puede datar de finales del siglo XVII. A partir de ahí se fue ampliando el edificio. Un segundo claustro, que se abre hacia el sur, está datado a mediados del siglo XVIII.
De mediados del siglo pasado data la ampliación del edificio hacia el oeste. La antigua huerta del convento fue reconvertida hace pocos años y se sitúa hacia Torrecedeira.