Greenpeace pone a Vigo y a Guadalajara como las peores ciudades de España con un plan frente al calor extremo
VIGO CIUDAD
«No se especifican zonas de actuación ni fechas», señala
20 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Vigo no está preparada para combatir el calor extremo desde su entorno urbano. Esta es la principal conclusión de un extenso informe elaborado por Greenpeace, que sitúa a Vigo y a Guadalajara como las grandes ciudades españolas peor organizadas para enfrentar los episodios de altas temperaturas. La organización medioambiental considera deficiente el trabajo desempeñado desde el mayor ayuntamiento de Galicia y sostiene que su propuesta «carece de elementos esenciales».
Adaptación en las ciudades al calor extremo: protección frente a los impactos en la salud es el título del análisis recién publicado por Greenpeace, que parte de la base de que «los ecosistemas urbanos se caracterizan por ser fundamentalmente artificiales, con una elevada influencia de la actividad humana, un gran consumo de recursos y generación de emisiones» y advierte que España se sitúa en una geografía «crítica» para el calentamiento global. En este contexto, la asociación por la paz verde revisa la planificación urbana de quince municipios y Vigo sale mal parada pese a su exposición a un riesgo medio de calor extremo.
Greenpeace precisa que esta ciudad «se encuentra justo por encima del límite mínimo de los índices de vegetación y de espacios verdes recomendados por la OMS», ya que un 38,8 % de su extensión cuenta con arbolado y plantas. Sin embargo, el municipio falla a la hora de brindar acceso a la población a estos entornos naturales porque que «se concentran en la zona forestal que rodea al municipio y son prácticamente ausentes en el dominio urbano», explica la organización. En este sentido, otras asociaciones comprometidas como Amigas das Árbores calcula en más de 12.500 los árboles que ha talado el Concello desde el 2011 ofreciendo «argumentos insuficientes».
Para considerar deficiente el Plan de Acción de la Agenda Urbana 2030 del Concello de Vigo, los ecologistas lo han analizado a través de once parámetros y el ayuntamiento que representa Abel Caballero suspende cinco. Se trata de la propia estructura y el detalle del plan, el sistema de alerta temprana, la red de refugios climáticos, el estudio local de vulnerabilidad y mapas de isla de calor urbana y las medidas sociales y comunitarias que comprenden la propuesta olívica. Tan solo aprueba ampliamente a la hora de proponer «soluciones basadas en la naturaleza» como «fachadas y azoteas verdes, el aumento de la permeabilidad de pavimentos o la renaturalización de la zona litoral. Pero «no se especifican objetivos ni zonas de actuación», apostilla el informe. Otra ausencia es la falta de fecha definida para materializar todas las ideas.
Expulsión
En un paso más allá, el informe centrado en la preparación ante el calor extremo refleja que Vigo fue expulsado del Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía, de la Comisión Europea, «2 al no haber cumplido con el compromiso de elaboración del plan de acción». Ocurrió en el 2022 porque el ayuntamiento vigués desistió a la hora de elaborar una estrategia para recortar las emisiones de dióxido de carbono en al menos un 40 % hasta 2030 y para aumentar la resiliencia de su entorno urbano al cambio climático.