La Policía Autonómica no vigila los montes en época de incendios por la falta de agentes

J. R. VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

La única patrulla destinada a prevención no patrulla a diario por otros cometidos

10 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La Policía Autonómica de Vigo arrastra un problema de falta de personal que le obliga a priorizar entre sus obligaciones para dar salida a las más urgentes mientras desatiende las otras. Las patrullas de prevención de incendios en época estival son una prioridad que no se realizan como indica la biblia de la prevención y extinción de fuegos en Galicia, el Plan de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (Pladiga). El documento deja claro que desde el 1 de julio, que comienza la temporada oficial de riesgo de incendio, debe vigilar una patrulla por la mañana y otra por la tarde. La realidad, es que solo hay al día, pero que pocos días completa una vigilancia al surgir otros cometidos que resultan prioritarios y que la falta de personal impide que asuman otros funcionarios. Se trata de asuntos de violencia de género, menores, seguridad ciudadana o seguridad de cargos públicos de la Xunta.

Al analizar el territorio que abarca la Policía Autonómica de Vigo, implica casi todo el sur de la provincia. Desde Arcade hasta A Guarda y A Cañiza incluyendo todos los ayuntamientos de la raía, Ponteareas u O Porriño. Miles de kilómetros de monte en una zona históricamente activa en todo lo relacionado con los incendios forestales que solo atienden esa patrulla itinerante, otra del Seprona de la Guardia Civil, que tampoco está sobrada de personal, y los agentes forestales de la Xunta. A mayores, las vacaciones de veranos que merman todavía más la plantilla y las bajas médicas. Una de las reclamaciones para aumentar la plantilla de la Policía Autonómica en Vigo busca rejuvenecer la media de edad. De los 35 agentes en activo en Vigo, el 70 % supera los 50 años de edad. Esto provoca dos situaciones: la necesidad de los funcionarios de atender a sus progenitores, de avanzada edad, y una mayor incidencia de bajas médicas, explican en la plantilla.

De los 35 agentes en Vigo, 28 dedican a labores operativas en la calle. Pero el exceso de cometidos, junto a este escenario de falta de agentes, colapsa muchas veces el servicio y a la plantilla. «Estamos en la unidad de cuidados intensivos y a medio plazo no hay previsto que venga más gente», añaden los agentes consultados. Este cuerpo de la Policía Nacional adscrito a la Xunta de Galicia; concretamente a la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior, integrada en la Vicepresidencia segunda del Gobierno gallego, ya pasó por la misma situación el verano pasado. La presencia en el momento era mínima por los mismos motivos.

Los cometidos en materia de incendios forestales se dividen según la época del año. Uno de los principales consiste en recorrer los montes para realizar patrullas de prevención y disuasión. «Hasta hace cinco o seis años había dos patrullas por la mañana y otras dos por la tarde recorriendo los montes de Ponteareas y Mondariz, pero ahora es imposible. Esta misma semana, por ejemplo, solo hay una y a ratos porque la llaman para atender de urgencia otros servicios. Por lo que al monte no vamos casi nunca, no hay presencia, y eso se nota y lo notan quienes prenden fuego», explican en la plantilla de Vigo.

La otra gran obligación de la Policía Autonómica sobre incendios forestales tiene que ver con su análisis policial mediante expertos y herramientas especializadas. En este caso, también se prioriza lo urgente, y ese análisis de campo no siempre lo es.