Feriantes de las fiestas de Coia, en Vigo, viven bajo un puente: «Nos tratan como a perros»

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.Moralejo

Denuncian que no tienen luz, agua ni desagües «y nos cosen a multas»

05 jul 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Su vida es nómada. Siguen el calendario de las fiestas de barrios y parroquias para montar sus puestos y ganarse la vida dignamente. Pero denuncian que, al llegar a Vigo, no reciben el trato que sí encuentran en otras localidades. «Nos tratan como a perros», protestaba ayer una de las ambulantes, debajo de un puente de la VG 20 en la avenida de Ricardo Mella.

Sin luz, ni agua potable ni saneamiento. Así llevan una semana una treintena de familias. Han llegado para ambientar las fiestas de Coia y se quedarán hasta que pasen las de Bouzas dentro de tres semanas. Ayer denunciaron que no están recibiendo un buen trato por parte del Ayuntamiento. La pasada madrugada se presentaron patrullas de la Policía Local. Les cogieron por sorpresa, cuando estaban durmiendo en sus caravanas. Afirmaron que los niños se asustaron al observar las luces de los vehículos policiales. Se quejan de que los agentes empezaron a multar algunos vehículos. «¿Es normal que se presente aquí de madrugada la policía?», se preguntaba una de las ambulantes. «No hay derecho, que vengan en pleno día y no de madrugada como si fuéramos ladrones».

Mostraban su indignación con el trato recibido por parte de la comisión de fiestas y del Concello. «No estamos aquí de gratis. Yo he pagado 500 euros por tener el puesto, aunque ellos lo llamen donativo. Según cogen el dinero, nos deberían procurar un sitio digno para que podamos estar con nuestras caravanas», se quejaba. 

Promesas

«El alcalde nos prometió luz, agua y desagües y llevamos 20 años esperando. Lo que pedimos es que nos traten como a seres humanos», protesta José Luis Montes. Vanesa Viéitez afirma que sus reclamaciones son muy simples. «Somos muchas familias. Tenemos niños. Hay personas discapacitadas. Necesitamos agua, tener desagües y la corriente eléctrica es fundamental», asegura.

Algunos de ellos acaban de llegar de las fiestas patronales de San Xoán, en Panxón, donde «no hay punto de comparación con el trato recibido. Nos pusieron en el polígono de Porto do Molle. Aquí nos cortan la luz y encima tenemos que estar con unos generadores. Según pagamos para trabajar en las fiestas de Coia, tenemos derecho a reclamar el poder vivir de una forma digna», afirma Carlos Pereira. Además denuncian que cuentan con un acceso «que no vale ni para andar los caballos», lo que dificultaría el tener que hacer una evacuación de emergencia si alguno de ellos se pone grave. «Exigimos que nos den un sitio, o que nos pongan luz y agua aquí y que nos dejen tranquilos. Venimos a ganarnos la vida honradamente», afirma. Afirman que ellos también pueden estar en Navia, donde hay otras caravanas aparcadas. «Si no nos ofrecen una solución, nos engancharemos y nos iremos allí», afirma Carlos Pereira. Afirman que desde que llegan bajo el puente de la VG-20 «es un sin vivir continuo».

Una vez que acaben las fiestas de Coia y de Bouzas, continuarán con su vida ambulante. La siguiente parada será en Ourense, donde reconocen que esperan recibir un trato más digno del que se encuentran en la ciudad olívica cada temporada de verano.