Las caras extranjeras de la estatuaria pública viguesa

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

El mayor número de estos monumentos está dedicado a literatos y líderes independentistas

13 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Un cantante, religiosos, literatos, un filósofo y, sobre todo, varios líderes de movimientos independentistas hispano-americanos están representados en la estatuaria pública de Vigo y Tui. La más antigua de todas ellas es el busto del poeta portugués Luís Vaz de Camões, autor de Os Lusíadas, una de las obras maestras de la literatura del país vecino. El 12 de agosto de 1934, la plaza de Portugal, en Vigo, acogió una jornada de homenaje a los vecinos del otro lado del Miño, en la que se inauguró el busto del poeta, realizado por el artista lusitano José Souza Caldas. Fue un acto multitudinario, presidido por el ministro de Trabajo de España y el embajador portugués. Llamó mucho la atención en la ciudad, un desfile de tropas coloniales portuguesas. El busto, realizado en bronce, fue un obsequio a la ciudad de una exposición colonial que se desarrollaba en Oporto.

El italiano Angelo Iuseppe Roncalli, conocido mundialmente como Juan XXIII, tiene su propio monumento en la rotonda de conexión de las calles de Torrecedeira y La Paz desde julio de 1966. En esa plaza, que lleva el nombre del Papa de la bondad, como fue conocido en su época, se sitúa un monumento realizado en granito por el escultor vigués Camilo Nogueira Martínez. Quizá influyó en quienes decidieron levantar la efigie, la bula de este papa por la cual Vigo, en 1959, pasaría a compartir la capitalidad de la diócesis con Tui. Ese mismo año, Camilo Nogueira ya había inaugurado otro conjunto escultórico de tintes religiosos. Es el dedicado a Don Bosco y a la educación salesiana, que se sitúa en la Ronda de Don Bosco. Fue una iniciativa de la Asociación de Antiguos Alumnos Salesianos. Nogueira empleó granito de las canteras de Castrelos para confeccionar este monumento.

El primero de los líderes independentistas hispano-americano con representación en Vigo es el general José Gervasio Artigas. El héroe nacional uruguayo dirigió el camino hacia la independencia de su país. Este busco, realizado en bronce, fue donado en 1959 a la Casa de América en Vigo por parte del Centro Galego de Montevideo. Escribe la historiadora Mercedes Bangueses en su libro Catálogo de bustos, monumentos conmemorativos y placas de Vigo (Instituto de Estudios Vigueses, 2022), que en 1980 fue ubicado el monumento en el parque municipal Quiñones de León y que, ya en 2006, fue reubicado en la calle de Uruguay. Añade que fue realizado en Montevideo, en la Fundición Vignali.

Y si hay libertador uruguayo en Vigo, también está presente en sus calles Simón Bolívar, artífice de la independencia de todos los países septentrionales de América del Sur. Está además situado en la calle que lleva su nombre, muy cerca de la calle de Venezuela. Fue una donación, en el año 1971, de la Hermandad Gallega de Venezuela, que esculpió en granito el artista ourensano Antonio Faílde. En su pedestal de piedra luce una placa de bronce, realizada por Lino Cao, en la que se recuerda que Bolívar fue «el libertador, padre de la patria de Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia y Panamá». Habría que añadir que el militar venezolano liberó a todos esos países de España.

El poeta nicaragüense Rubén Darío está presente en la alameda de Vigo. Está enmarcado por una piedra de grandes dimensiones, el mismo lugar donde durante medio siglo estuvo ubicado el monumento a Curros Enríquez. El medallón de bronce luce la leyenda: «Príncipe del verso castellano». Fue un regalo a Vigo del embajador de Nicaragua en España, Justino Sansón Balladares.

El tercer general sudamericano con presencia en Vigo es José de San Martín, el héroe de la independencia argentina. Su busto preside los jardines de As Avenidas desde 1984. Es obra del escultor vasco Agustín de la Herrán Matorras. Se recuerda en el monumento que San Martín fue el libertador de Argentina, Chile y Perú. Nuevamente, habría que recordar que esos territorios quedaron liberados de España.

Y a caballo entre este grupo de independentistas y el de literatos se encuentra José Martí, ubicado en los mismos jardines de As Avenidas desde 1989. Su existencia fue impulsada desde la Asociación de Amistade Galego-Cubana. Fue esculpido por el artista cubano René Negrín en piedra calcárea para representar el movimiento de emancipación de Martí, como símbolo de Cuba, de una piedra, que representa el poder de España sobre la isla antillana.

El siguiente ejemplo de escultura dedicada a extranjeros en Vigo tiene por protagonista al cantante Carlos Gardel, que no está muy claro si nació en Francia, en Uruguay o en Argentina, pero su vinculación cultural con esta última república ha quedado íntimamente grabada a su figura. Se inauguró en 1990 y está situada en la avenida de Buenos Aires, en Teis. Es una obra de Raúl Comesaña. Gardel estuvo en Vigo en 1923, pero aquí pasó desapercibido debido a que formaba parte de la compañía de Rivero de Rosas. Desembarcó en Vigo y se dirigió a Madrid, donde actuaría junto al cantante José Razzano en el Teatro Apolo.

El último extranjero en aparecer perpetuarse en las calles viguesas es el escritor Julio Verne. En el 2005, la Asociación de Mujeres Empresarias de Pontevedra encargó al escultor José Molares un monumento que recordase la promoción mundial de Vigo realizada por el escritor francés a través de su obra 20.000 leguas de viaje submarino. Y ahí está, en As Avenidas sobre un pulpo, y continuamente fotografiado. Tanto que empieza a pulirse el bronce del que está hecho.