Declaran ilegal hacer residencial una fábrica del siglo XIX abandonada en Vigo
VIGO CIUDAD
El Ayuntamiento desautoriza el cambio de uso de la nave de Guixar y obliga al dueño a rectificar
10 ene 2024 . Actualizado a las 00:49 h.Transformar en viviendas antiguos espacios industriales es una idea que no cuaja en Vigo como sí triunfa en otros países. Un arquitecto lo acaba de intentar y se ha dado con un canto en los dientes. Compró una antigua fábrica abandonada de Guixar y la inscribió en el Registro de la Propiedad como si fuera una casa, concretamente dos edificaciones con sendas viviendas cada una y un tercer inmueble consistente en un patio interior cubierto destinado a almacén.
La justificación es que, antiguamente, la fábrica tenía una vivienda auxiliar para los dueños y, posiblemente, otra para el capataz. Cuando el Registro de la Propiedad comunicó al Ayuntamiento la inscripción realizada con un uso residencial, desde la Gerencia de Urbanismo no tardaron en abrir al propietario un expediente de reposición de la legalidad urbanística.
Dicho expediente acaba de culminar con una orden para que restituya la legalidad urbanística vulnerada y anule dicha inscripción. Según los técnicos municipales, la realización de dos viviendas en una misma parcela «non se corresponde coa realidade» y no sería legalizable.
El inmueble se encuentra en el número 44 de la calle Julián Estévez. Data del siglo XIX y antiguamente fue un almacén de salazón. También albergó una conservera. Está pegado a otro inmueble abandonado, que data de 1809 y era la conservera más antigua de las que se conservan en la actualidad. Desde hace décadas se encuentra en un completo estado de abandono. Perteneció a una octogenaria y a su marido ya fallecido, que lo acabaron vendiendo al arquitecto. La fachada está agrietada y parte de ella se encuentra cubierta con una lona para impedir que caigan a la acera elementos de la misma que supongan un riesgo para los viandantes.
El nuevo propietario compró el inmueble con el objetivo de crear allí su vivienda. Sin embargo, el Ayuntamiento solo le dejaría hacer en este lugar un piso y con una condición importante: la vivienda debe estar ligada a una actividad industrial. Es decir, necesariamente la instalación de más de 1.000 metros cuadrados debe dedicarse a algún tipo de actividad fabril para que el Concello pueda autorizar la creación de una vivienda como una parte complementaria de la edificación. El expediente lo define como una casa «de guardería». Pero el dueño solo quiere hacer allí su domicilio y arreglar la antigua parte industrial para que no se siga deteriorando. Ha presentado un proyecto de rehabilitación. El inmueble consta de una planta baja y una primera de unos 500 metros cuadrados cada una. Mientras no consiga cumplir esta aspiración, el inmueble se seguirá cayendo y el dueño tendrá encima al Ayuntamiento para que establezca medidas de seguridad.
Abandono
Los informes realizados por los técnicos municpales dan cuenta del estado de abandono del edificio. Las ventanas y las puertas de la fachada principal se encuentran tapiadas para que no entren okupas ni se convierta en un foco de drogadicción. «Lonxe de estar dedicada e en condición de ser utilizada coma vivenda, atópase nun estado de abandono», hacía constar un inspector en un informe. Los técnicos municipales no ven justificada la preexistencia de dos viviendas y de las dimensiones que fueron indicadas, «senón que se entende que a edificación, dedicada no seu orixe a un uso industrial, podería ter contado cunha vivienda na planta alta como uso accesorio». Según el planeamiento urbanístico del 93, aún vigente, la parcela se encuentra dentro de un ámbito de suelo urbano de industria. De acuerdo con el PXOM provisional, tratándose de un suelo urbano no consolidado, no se podrá obtener licencia sin antes aprobar el planeamiento, distribuir cargas y beneficios y urbanizar conforme a dicho plan.