La Fiscalía propone indemnizar con 193.000 euros al hijo póstumo de un motorista fallecido en accidente en Vigo

E. V. Pita VIGO

VIGO CIUDAD

E. V. Pita

El conductor de una furgoneta acusado de homicidio imprudente: «No vi la moto ni sus luces, yo iba flojito a un kilómetro por hora»

30 nov 2023 . Actualizado a las 14:23 h.

La Fiscalía ha propuesto indemnizar con 193.000 euros al hijo póstumo de un motorista de 26 años fallecido en accidente de tráfico en Vigo una vez que se acreditó la paternidad. El menor nació siete meses después del siniestro mortal en el 2021 en la avenida del Aeropuerto pero, hasta ahora, el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le denegaba la pensión de orfandad porque no estaba probada la paternidad del piloto. A la madre no le reconocían la prestación por viudedad porque no estaba casada ni era pareja de hecho.

El juicio por un homicidio imprudente se ha celebrado esta mañana en el Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo.

El conductor de una furgoneta que está acusado de embestir al piloto en un cruce a las ocho de la mañana en diciembre del 2021 se declaró inocente. «Iba a rehabilitación por un brazo, a 30 km/h por una recta, despacito, a un kilómetro por hora, aflojé la velocidad. Vi de frente un camión con luces a lo lejos, un contenedor y unos arbustos, la visibilidad no era buena, había oscuridad pero a la moto no la vi para nada ni las luces, no sé por dónde venía. Giré a la izquierda, sentí un golpe y frené, el coche me quedó clavado. Vi la moto en el suelo y los nervios me comían», relató. Le pidió al camionero que llamase a una ambulancia.

El acusado, J.M., de 63 años, le dio muchas vueltas y cree que la moto venía sin luces. Pero la Fiscalía le pregunta por qué se saltó o no moderó la velocidad en el ceda del cruce del accidente. «Hice un ceda al paso pero no me detuve. Yo ya venía flojito», respondió. No sabe si la moto iba delante del camión. «Es imposible, pienso que la moto no llevaba luces», indica. Asegura que conduce desde los 18 años, suma una experiencia de 50 años y solo tiene una multa de aparcamiento. 

Un policía local de Atestados relató en el juicio que el conductor de la furgoneta no advirtió la presencia del motorista y no se detuvo ante el stop. No dio positivo en alcohol o drogas. El piloto sí hizo una acción evasiva de colisión y fue consciente del peligro inminente. Dejó una huella de frenado de emergencia, se cayó y golpeó contra los faros y la puerta del coche. El cuerpo del piloto impactó contra la aleta del vehículo. «La lógica del sentido común es que el coche tenía intención de giro y no va a ser visto. La alerta máxima es cuando ya se ve la intención de giro. No se dio cuenta antes porque el coche iba muy lento», supuso el experto policial. El piloto tampoco iba a velocidad excesiva. La moto quedó destrozada y no pudieron comprobar si llevaba las luces delanteras encendidas. Sospecha que el conductor del turismo centró su atención en el camión y sus luces dificultaron la visión del motorista.

 Los agentes de Atestados concluyen que el motorista «clavó el freno y perdió la vertical», por lo que cayó y fue arrastrado cuatro metros por la calzada hasta impactar contra la furgoneta. El piloto fallecido dio positivo en cannabis.

El camionero y único testigo del accidente aseguró que la conducción del conductor de la furgoneta era segura.

La novia del fallecido y madre de hijo póstumo relató que ambos tenían una relación desde antes de la pandemia y que a partir del confinamiento convivieron juntos con vistas a un futuro matrimonio. Su novio había salido al amanecer para ir a trabajar, razón por la que las mutuas lo consideran un accidente laboral «in itinere».

La mujer contó que tuvo que ir a juicio para lograr el certificado de paternidad y la filiación de su hijo, al que le puso los nombres y apellidos de su difunto padre.