El empresario sirio que llegó a Vigo como refugiado con 50 euros

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

Bassel Morad ha abierto un Kebab con su mujer para ofrecer comida de su región

17 nov 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Atrás dejó la destrucción de su ciudad en Siria para buscar un futuro mejor. Bassel Morad llegó a Vigo como refugiado político en 2016 con 50 euros en el bolsillo. A base de mucho sacrificio y de aprender el idioma, pudo abrir su negocio de hostelería, el Kebab Los Amigos, en la calle López Mora, que sigue creciendo con la expectativa de ampliar su carta e incluso de abrir nuevos locales en la ciudad.

En Vigo conoció a su mujer y socia en el proyecto, Luz Marina Hernández, de nacionalidad venezolana, que poco antes se había convertido al Islam y que, como él, emigró ante las pocas expectativas de vivir bien en su país. Escaparon de las malas condiciones de vida en sus lugares de origen para ser emprendedores en Vigo y formar una familia. Aquí nació su hija, que tiene casi tres años.

Bassel recuerda cómo se le salían las lágrimas al ver el panorama desolador de edificios destruidos y cadáveres en las calles en la ciudad de Damasco. Pagó 6.000 dólares por huir de forma clandestina del país. Primero en coche y después tras una arriesgada fuga de noche hasta cruzar la frontera con Turquía mediante un túnel subterráneo. Su vida corrió peligro porque «hay francotiradores que si te ven, disparan a matar», explica su mujer. Pero tuvo que asumir ese riesgo porque la vida en su país se había vuelto muy peligrosa.

En Siria tenía una vida próspera. Afirma que era socio de una empresa petrolífera y que gozaba de una buena posición económica. Pero la guerra provocó que la moneda se devaluara y acabó con todas sus esperanzas. Tras un período transitorio de ocho meses en un campo de refugiados en Grecia, llegó a Vigo gracias al apoyo de la Cruz Roja. La casualidad quiso que Bassel y Luz Marina se encontraran.

Él vio un anuncio en una red social en el que ella promocionaba un restaurante árabe y dice que se enamoró de sus brillantes ojos azules. Intentó conseguir su número de teléfono, pero no tuvo éxito. Sin embargo, un día ella entró como clienta al kebab en el que trabajaba. Él le atendió y desde ese día comenzaron su relación. Luz Marina había trabajado como modelo antes de salir de Venezuela y estudiaba el último curso de la carrera de Psicología. Ya en España, ha reanudado sus estudios de Psicología en la UNED y además está haciendo un ciclo formativo de Farmacia y Parafarmacia en el IES Ricardo Mella. «Estoy agradecida con España por abrirme las puertas. Me ha permitido crecer a nivel personal y económico y estoy muy contenta de estar aquí», afirma.

El restaurante

Tras casarse y después de intentarlo con otros proyectos que no llegaron a cuajar (Luz Marina había abierto una tienda de ropa en la calle Colón), decidieron enfocar su medio de vida hacia el sector de la hostelería, donde Bassel tenía experiencia al haber trabajado como cocinero. «Nos gusta la comida árabe y quisimos hacer una fusión con la venezolana», afirma Luz Marina. Afirman que el Kebab Los Amigos está teniendo muy buena acogida. «Tenemos muchos clientes venezolanos, porque allí hay muchos sirios», afirma Bassel. «Prepara el shawarma con la ilusión de que los clientes conozcan cómo se hace en Siria. Es tal y como se hace allí, de forma artesanal con las salsas hechas por él mismo», afirma Luz Marina. «Me gusta que la gente coma como si fuera para mí», dice Bassel. De hecho con el tiempo están pensando en abrir un local más grande en algún otro lugar céntrico de la ciudad donde se concentre un mayor número de personas jóvenes que cada vez se decantan más por este tipo de oferta gastronómica.

Bassel llegó a Vigo el día de su cumpleaños, una fecha que le ha dado suerte al haber podido desarrollar un negocio de hostelería y crear una familia después de haber perdido cualquier esperanza en su país.

«Quiero traer a mi madre pero no le conceden el visado para que pueda viajar a visitarnos»

Una de las mayores ilusiones de Bassel es que su madre pueda viajar a España para que conozca a la familia que ha creado. Sin embargo, las gestiones que ha realizado hasta el momento han sido infructuosas. No le han otorgado el visado para que la abuela pueda venir a conocer a su nuera y a su nieta. Por eso, este hombre nacido en Arabia Saudí de 39 años, pero que pasó su vida en Siria desde que tenía dos años pide ayuda a las administraciones para poder reunir a su familia.

Otra de las situaciones difíciles con la que se encuentran los refugiados sirios en España es que no pueden homologar sus permisos de conducción, como sucede en otros países europeos. Esto supone un gran inconveniente para muchas personas que desean trabajar y tienen que hacer una inversión muy importante para volver a una autoescuela. «Nosotros no queremos ayudas, lo que queremos es trabajar», afirma Bassel.

Luz Marina tampoco regresó a Venezuela desde que salió del país en 2015, pero espera volver a hacerlo para abrazar a sus allegados. Hay pocas mujeres de su país que profesen la religión musulmana. Afirma que siempre sintió un gran interés por esa cultura y buscaba un cambio radical en su vida.

En 2018 le confesó esta inquietud que sentía al imán de la mezquita de Vigo y decidió dar el paso de convertirse a esta religión. «Me siento muy feliz con mi decisión», afirma esta mujer de 34 años, que se ha planteado el objetivo de seguir emprendiendo en la ciudad de Vigo con la apertura de nuevos locales comerciales. Actualmente cuenta con la doble nacionalidad venezolana y española.