Dos tribunales no ven delito en que un hombre llame «zorrupia» a su exnovia en Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

«Es una expresión que ambos tenían costumbre de emplear entre sí de forma cariñosa», señala el fallo, aunque en la discusión por WhatsApp tras romper profirió otros insultos

10 nov 2023 . Actualizado a las 22:50 h.

La cuarta sección de la Audiencia de Pontevedra, especializada en malos tratos, ha confirmado la absolución de un vigués que llamó «zorrupia» a su exnovia cuando chatearon justo después de la ruptura sentimental. El fallo avala otro anterior del Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo que absolvió al hombre denunciado porque la pareja usaba entre sí la palabra zorrupia (prostituta, en tono despectivo, según la Real Academia Española) como una «expresión cariñosa». La magistrada lo absolvió en su día del delito leve de injurias leves o vejaciones injustas de carácter leve sobre la mujer, rechazó la pretensión de la denunciante de obtener una orden de protección para ella y descartó imponerle tres meses de prisión a él por el delito leve de injurias.

La clave para absolver al exnovio fue que el término «zorrupia» aparecía en un hilo de WhatsApp «fuera de contexto» y la jueza no pudo valorar todas las circunstancias en las que se había proferido esa expresión. Ambos le confirmaron que usaban esa palabra de forma «cariñosa» durante su relación.

La mujer que se sentía ofendida recurrió a la Audiencia para que revocase la absolución y pedía que se le condenase porque consideraba que la jueza había cometido un error al valorar las pruebas. Consideraba que su exnovio había menoscabado su fama y su reputación y atacado su estima y valía. Llevaba saliendo casi dos años con su novio, sin convivir con él, desde el verano del 2021 a la primavera del 2023. Inmediatamente después de su ruptura, ambos discutieron a través de mensajes de WhatsApp en los que el ya exnovio llamó a la mujer, además de «zorrupia», «manipuladora», «ladrona» y «puta mentirosa», añadiendo que «conste que esto te valdría en una denuncia de viogen [violencia de género]»

Pero la Audiencia, en una sentencia dictada el 18 de septiembre del 2023, explica que la jueza carecía de contexto específico en el que las expresiones se profirieron y el motivo de ello, y eso fue porque ninguna de las partes propuso mostrar en el juicio la reproducción total o parcial de las conversaciones de WhatsApp. La jueza solo pudo oír lo que cada uno de ellos interpretaba y recordó que la propia denunciante admitió que zorrupia era una «expresión de forma cariñosa» que usaban entre ellos. Por ello, no pudo deducir que él tuviese ánimo de menoscabar el honor o la dignidad de la denunciante.

Mentirosa

La mujer argumentó ante la Audiencia que zorrupia, en esa ocasión, fue usada en un contexto diferente, pero el tribunal provincial le replica, al igual que la jueza en Vigo antes, que «precisamente» es la falta de dicho contexto «la razón por la que carece del mismo a fin de poder valorarlo». Y lo mismo respecto a las otras expresiones «que carecen de por sí, de forma objetiva, de entidad como insulto». Recuerdan que el propio acusado remarcó que cuando dijo «puta mentirosa» hacía más énfasis en lo de «mentirosa». Y respecto a la frase «y que conste que esto lo podrías usar en una denuncia de viogen», el tribunal, al igual que la jueza, ignoran a qué se refiere «al margen de valoraciones personales».

Absoluciones similares

Otros dos tribunales absolvieron del delito leve de injurias o vejaciones a hombres que llamaron «zorrupia» a sus parejas. Una sentencia de la Audiencia de Alicante, del 27 de febrero del 2018, absolvió a un marido que telefoneó a su esposa y ella puso el altavoz del móvil ante sus hijas cuando él le decía «zorrupia, ¿dónde estás a estas horas?». A la sala no le cabe duda «del carácter ofensivo de las expresiones 'sinvergüenza' y 'zorrupia' referidas a su esposa, por cuanto predican de ella calificativos reprobables y negativos, directamente dirigidos a ella». Lo absolvieron porque el fiscal acusó de amenazas, que no había, y no de vejaciones, «que sí era verdad».

Otra sentencia de la Audiencia de Santa Cruz de Tenerife, del 12 de marzo del 2019, absolvió a otro acusado de llamar «zorrupia» y «zorrulla» a su expareja. Ella lo grabó todo con el móvil pero la audición era de baja calidad y no sirvió como prueba. Además, la sala recalcó que las expresiones eran «groseras» o «maleducadas» pero no humillantes. Para serlo tendría que haberla hecho sentir inferior por su etnia, por algún defecto físico o por ser un subordinado.

La azafata que denunció al chófer de un bus escolar por acoso sexual: «Tuve terror»

El Juzgado de lo Penal número 3 de Vigo celebró ayer un juicio contra un chófer de bus escolar de Vigo acusado de acoso sexual a una joven cuidadora de los niños con la que compartía ruta. Según la azafata, el conductor en horario laboral le hacía comentarios sexuales e inadecuados e incluso le ofreció 25 euros por tener sexo anal u oral con ella. Logró el cambio de ruta y denunció al chófer. El acusado, que fue apartado fulminantemente del servicio por su empresa, lo negó todo en el juicio y calificó las acusaciones de «barbaridades». «Tengo pareja, no me hace falta más, y ella no es mi perfil de chica», recalcó el chófer.

La azafata trabajó en esa ruta entre enero y marzo del 2022 «Desde el primer día» se sintió asediada por las supuestas proposiciones deshonestas. «Hacía piropos dirigidos hacia mí y las aumentaba cada día», declaró la joven tras un biombo. «Tuve estrés, miedo, ansiedad, terror, no salía de casa, no dormía, tenía miedo a ser señalada o encontrármelo en cualquier esquina», dijo. «Yo intentaba aparentar estabilidad porque los niños no se merecían que la gente que trabaja con ellos esté mal, iba a atrás y delante del bus a mirar a los niños, a trabajar al 100 %», añadió. «Él decía que a mí nadie me iba a creer, que él llevaba 15 años en la empresa», recalcó. Necesitó ayuda psicológica por la angustia y pidió la baja laboral por ansiedad.

El acusado replicó que la joven llevaba un mes trabajando y estaba «harta» del trabajo, porque la ETT se retrasó en su paga mensual, y «quería cogerse una baja». Insistió en que era ella «la que me hablaba en el bus, me contaba cosas mientras yo conducía, ponía la radio para no oírla».