¿Se hacen demasiadas cesáreas? ¿Cuándo se puede elegir? ¿Cuándo son necesarias?

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

Vigo está a la cabeza en el control del parto quirúrgico; los expertos explican las claves de este tipo de partos

08 oct 2023 . Actualizado a las 20:31 h.

El caso de Ángela Pereira abre un debate acerca de las cesáreas. Su historia la contó La Voz la semana pasada. En el 2017, su hijo Adrián murió durante el parto en el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. Ella ya había tenido una cesárea previa años antes y, cuando fue a dar a luz al niño, hubo varios signos de alarma que no se atendieron. Se debería haber hecho una cesárea que no se hizo, con un resultado fatal. Pero esto no significa que esta técnica deba usarse en todos los casos. ¿Cuándo debe hacerse una cesárea y cuándo no? ¿Pueden elegir las mujeres? Los expertos responden a estas preguntas.

¿Se hacen demasiadas cesáreas? ¿Cuántas?

El año pasado, en el Hospital Álvaro Cunqueiro, la mayor maternidad de Galicia, el 21 % de los partos fueron por cesárea. «Mantenemos una tasa estable en los últimos años», dice el jefe de servicio de ginecología y obstetricia, Carlos López Ramón y Cajal, «nunca se presiona para no hacer una cesárea, atendemos a las indicaciones bien hechas».

¿Cuántas se deben hacer? En 1985, la Organización Mundial de la Salud recomendó a los países que del total de partos, entre el 10 y el 15 % fuesen por cesárea. En el 2015 introdujo matices y admitió que ese porcentaje debía revisarse. «Debe hacerse todo lo posible para realizar cesáreas a todas las mujeres que lo necesiten en lugar de intentar alcanzar una tasa determinada», dijo la OMS en un documento oficial. Citó un estudio que descubría que «las tasas de cesárea superiores al 10% no están asociadas con una reducción en las tasas de mortalidad materna y neonatal». «Estamos por encima de las recomendaciones pero en una situación no preocupante», defiende López, «y en la media de los hospitales públicos españoles».

Un trabajo de Eldiario.es, que logró datos oficiales de todos los hospitales de España, constató que el Chuvi está a la cabeza de Galicia en el control de las cesáreas, a pesar de que otros centros le derivan los casos complicados. Entre el 2010 y el 2020 fueron el 20,8 %. En Santiago fue una décima menos y en el Hospital do Salnés —referencia para partos en bañera—, el 19,4 %. 

¿Por qué se recomienda el parto vaginal?

«Es lo más fisiológico y natural, lo más recomendable para el niño y para la madre», dice la matrona Cristina Lojo, del paritorio del hospital de Vigo. «Para el recién nacido es mejor pasar por el canal del parto, colonizarse con las bacterias de la madre y exprimir los pulmones de líquido amniótico», detalla, «y para la madre la cesárea es una cirugía mayor».

«La cesárea es una alternativa, pero no es lo natural», coincide el ginecólogo Casimiro Obispo, presidente hasta hace unos meses de la Sociedade Galega de Obstetricia e Xinecoloxía, «porque hay que abrir la cavidad abdominal y varias capas, hay mayor riesgo de infección y la recuperación es peor, lo cual también influye en la relación de la madre y el hijo y dificulta la lactancia materna». 

¿Puede elegir la mujer?

En la sanidad pública, solo hay un caso en el que se permite elegir a la mujer: si ha tenido una cesárea anterior. A partir de la segunda, se sigue siempre esta técnica, porque el riesgo de rotura del útero aumenta.

¿En qué casos sí es necesaria la cesárea?

«Cuando el parto no va a ser posible, bien a causa del feto o bien a causa de la madre, hay que hacerla», dice Obispo. En el caso de la madre, son patologías cardíacas o psiquiátricas, u operaciones uterinas previas, por poner algunos ejemplos. En el caso del bebé, puede ser su tamaño, su colocación, si es prematuro, si son gemelos o trillizos... En estos casos, la cesárea se programa.

Luego hay ocasiones en las que el parto se complica y se hace de urgencia: «Cuando hay riesgo de inicio de pérdida del bienestar fetal, o cuando ves que el parto no avanza hay que ir a la cesárea», completa la matrona Lojo.

Una de las técnicas que ha ayudado a reducir las cesáreas en el Chuvi es la versión, que consiste en girar al feto desde fuera antes del parto, cuando está colocado de nalgas. En su tesis doctoral, el obstetra Emilio Couceiro demostró que se habían evitado medio millar de cesáreas en los diez primeros años de esta técnica, que empezó en el 2009.

¿Y si la madre lo pide durante el parto?

«Es muy habitual que, por dolor o cansancio, la mamá pida una cesárea», dice Cristina Lojo. Ahí se estudia qué ocurre. «Intentamos calmar el dolor, dar un descanso... y sobre todo animar a la mujer, decirle que merece la pena, que ya le falta poco». Otra cosa es que haya signos de alarma que obligan a ir a quirófano. 

¿Influye la edad?

«Cuanto mayor es la madre, es más común que tenga patologías que acaben llevando a una cesárea», dice la ginecóloga Viviana Vitureira, de Vithas Vigo (antiguo Fátima). Que las madres son cada vez mayores es un hecho. En su tesis doctoral, la ginecóloga Elena Marín recopiló todos los embarazos del Chuvi de los últimos años. Entre las madres con más de 40 años, el 34 % parieron por cesárea; en el conjunto de las gestaciones fue el 22 %. En el año 2012, solo el 5 % de las señoras superaban los 40; en el 2021, fueron el 18 %. 

¿Se debería dejar elegir en todos los casos?

En los colectivos profesionales también hay debate. «Hace años, en el congreso de la Sociedade Galega de Obstetricia e Xinecoloxía tuvimos una mesa solo para debatir si se debía dejar elegir a la mujer», dice Casimiro Obispo. El razonamiento es el siguiente. En este momento, en teoría, las madres pueden escoger cosas como parir en una bañera, si desean o no la epidural, si rechazan el parto instrumental o algunas técnicas como la episiotomía. «Si ya pueden elegir, ¿por qué no también permitir elegir la cesárea?», se pregunta Obispo. Recuerda que la ley de autonomía del paciente dice (artículo 2) que «el paciente o usuario tiene derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, entre las opciones clínicas disponibles». Ahí viene el matiz: «La paciente no suele tener la preparación académica para tener toda la información». Por eso él no defiende la cesárea electiva.

La privada: «Vienen mujeres para elegir la operación»

Como se puede ver en el gráfico, los datos puros y duros dejan claro que la práctica en la sanidad privada es distinta que en la sanidad pública. En los once años entre el 2010 y 2020, los siete hospitales privados de Galicia con maternidad superaron el 30 % de cesáreas, mientras que los 14 públicos estuvieron por debajo. «Al trabajar con seguros privados, hay un cierto porcentaje de mujeres que acuden porque prefieren la cesárea», reconoce la ginecóloga Viviana Vitureira, de Vithas Vigo. Asegura que ella explica los riesgos y la desaconseja, pero finalmente escoge la madre. Las cifras de esos once años recopiladas por Eldiario.es dicen que en este hospital privado vigués el 45 % de los partos fueron en un quirófano.

La ginecóloga asegura que hay factores extrasanitarios que condicionan la realización de cesáreas. En la sanidad privada, las mujeres pagan un seguro que les permite elegir. Además, «ahora existe una gran presión por que todo salga perfecto, y esto lleva a hacer una medicina más defensiva». Además, dice Vitureira, «existen nuevas corrientes que están contra el parto instrumental [que utiliza ventosas o fórceps] y esto hace que cuando un parto vaginal no avanza se pase directamente a la cesárea».

En Povisa, Margarita Villamarín asegura que cuando una mujer reclama de inicio una cesárea, intentan «entender las causas: si está justificada o si lo que ocurre es que tiene dudas y miedos, para intentar tranquilizarla y llegar a un consenso».

Los datos oficiales dicen que en Povisa el 32 % de los partos acabaron en cesárea entre el 2010 y el 2020. Según la ginecóloga, ahora están en un 25 %, de media.