Con el alma en el aire esperando el concierto de Alejandro Sanz en Vigo

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

MARISCAL | EFE

El músico actúa este jueves en el auditorio al aire libre del Parque de Castrelos, donde se espera un lleno histórico

27 jul 2023 . Actualizado a las 20:38 h.

La gira Sanz en Vivo superó en el verano del 2022 la cifra de 300.000 espectadores. El éxito llevó al cantante a hacer una prolongación de la misma y a Vigo le toca este jueves (22.00 horas) el turno en la «regira» que se podía renombrar con propiedad para esta ocasión como Sanz en Vigo. El artista ofrece un espectáculo de más de dos horas de duración en el que repasa éxitos como Amiga Mía, Corazón partío o Mi persona favorita, y muchos más de los tantos que tiene. Además, en sus actuaciones se cuelan alguna de las canciones de su último disco, Sanz, un título que a estas alturas de su carrera, se diría que si no evidencia un poquito de desgana en cuanto a lo que puede importar cómo se llame, entonces deja claro que da igual y que el resultado será el mismo.

Sobre el auditorio al aire libre del Parque de Castrelos sobrevuela una basurita en el ánimo de las miles de personas que tienen prevista su asistencia al que se intuye como uno de los conciertos del verano, de esos para guardar en la caja de los buenos recuerdos. Esa basurita se llama previsión meteorológica, que advierte de que se acerca un frente que traerá lluvias. Pero hay probabilidades de que se retrase unas horas y no afecte a la celebración del concierto. Para ello, el público cuenta con un aliado magnífico, el alcalde de Vigo. Abel Caballero, que presume de controlar estas cuestiones cada vez que hay un evento importante (y el de hoy lo es, además de que saldrá, como es su costumbre, a arengar a las masas como anfitrión telonero. Lo cierto es que suele tener una suerte que no se la cree en su papel de dios de las tempestades. Como refuerzo, convendría que no cantase Hoy llueve, hoy duele, por si acaso.

La visita de Alejandro Sanz a Vigo será la tercera en los últimos 22 años. La apoteósica tuvo lugar en el Estadio de Balaídos en julio, pero del 2001. Entonces llegó con la gira El alma en el aire y muchos de los temas que volverán a sonar esta noche. Las entradas para acceder al recinto todavía se contaban en pesetas y había que apoquinar 3.000 en modo presencial. No existía la venta online ni las plataformas de reventa. Cerca de 15.000 espectadores las abonaron para disfrutarlo con holgura porque se habían puesto a la venta casi el doble. El músico madrileño regresó en el 2010 con su Paraíso Tour. En esa ocasión el auditorio fue el del recinto ferial al lado del aeropuerto y de nuevo, sus miles de seguidores no pusieron un pero a su actuación a pesar del pésimo sonido. A la tercera irá la vencida porque el auditorio de Castrelos es el mejor recinto para espectáculos con el que cuenta Vigo. El hecho de que, además, la mayor parte del público tiene acceso gratuito al mismo ya convierte la cita en un éxito antes de vender ninguna entrada, aunque para la zona de pago se despacharon todas. Las 5.000 disponibles al imbatible precio de 15 euros, cuando están costando más de 50. Volaron en cuestión de horas.

El equipo técnico comenzó ayer las tareas de montaje

El equipo técnico de la gira se afanaba ayer en el montaje del espectáculo que se desarrollará en un entorno natural, rodeado de árboles ante un anfiteatro con asientos de piedra. El parque de Castrelos es uno de los pulmones de la ciudad, un espacio que a la luz del día usan miles de personas para pasear, disfrutar del aire libre o hacer deporte. Dispone de plazas de aparcamiento y en un día normal se puede estacionar sin problema, pero cuando hay conciertos esta opción queda anulada desde días antes y totalmente prohibida para dejarla despejada de coches ante la previsible aglomeración humana que se va a producir.

El auditorio se encuentra no muy lejos del Estadio de Balaídos y cerca también de la plaza de América, en el barrio de As Travesas. En los alrededores se puede aparcar, pero hay que llegar con tiempo. Los vigueses suelen preferir acercarse andando o en bus urbano. Hay varias líneas que pasan por la avenida de Castrelos, como la L7, L12B, L17, L27 y el precio del billete ordinario es de 1,4 euros. El Concello suele habilitar lanzaderas para la vuelta, pero debido a la huelga de 24 horas convocada para el viernes, el servicio especial a la finalización del concierto ha sido suspendido, así que toca andar, armarse de paciencia para conseguir taxi o una plaza de aparcamiento, o buscar párking.