«No puedo sacar a mi madre de la cama para llevarla a rehabilitación»

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Oscar Vázquez

Marina denuncia que los técnicos de la ambulancia no la levantan en peso

28 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Una vecina de Vigo está desesperada porque el martes de la semana que viene su madre dependiente comienza la rehabilitación y no tiene a nadie que la levante de la cama. Los técnicos de la ambulancia ya le han expresado que esa no es su competencia, por lo que se ve en una situación de desamparo. Ramona Rodríguez Gómez, de 84 años, sufrió un ictus cerebral en julio del año pasado. La mujer, que entonces residía en Pontevedra, estuvo ingresada en el hospital provincial. Poco tiempo después de haber sido dada de alta, volvió a encontrarse mal y fue ingresada de nuevo. Sufrió un infarto cerebral y, al salir del centro hospitalario lo hizo sin habla ni poder moverse. Su hija, Marina Betanzos Rodríguez, consideró que lo más apropiado era llevársela a un piso que estaba arreglando en Vigo, dado que la vivienda de Pontevedra en la que la mujer residía de alquiler era muy pequeña. Los médicos le prescribieron rehabilitación. Durante los meses de noviembre y diciembre, la hacía en la ciudad de Pontevedra. Una ambulancia llegaba semanalmente y los técnicos cargaban a la señora desde la cama para sentarla en una silla de ruedas y, de allí, meterla en el vehículo sanitario para trasladarla hasta Pontevedra. María Betanzos iba con ella. Tuvo que coger una excedencia temporal en su trabajo como empleada del servicio de Correos para poder atender a su madre.

El problema surgió cuando le concedieron la rehabilitación en Vigo. Llamó a la doctora del centro de salud de Cuba, que le informó que el servicio de traslado en ambulancia no incluía levantar a la señora de la cama y ponerla en la silla de ruedas. María explica que su madre pesa más de 90 kilos y que ella no puede con ella. De hecho, ya sufre de los codos por tener que levantar a su madre a diario para poder vestirla y asearla.

Ante la falta de apoyo y la negativa de los técnicos de la ambulancia para asistir en el traslado de su madre, la hija, Marina Betanzos Rodríguez, se siente completamente angustiada.

Ante esta situación, Marina busca desesperadamente una solución que garantice el adecuado cuidado y traslado de su madre durante el período de rehabilitación en Vigo.

Urgencia

La necesidad de contar con asistencia especializada se vuelve cada vez más urgente, ya que el inicio de la rehabilitación está a punto de ocurrir. Marina afirma que no tiene a nadie que le pueda ayudar. Cuenta con un hermano, pero se ha desentendido del problema. Tiene más familia, que se interesan periódicamente por la situación y la animan, pero reconoce que cada uno tiene su vida y que no se pueden hacer cargo de la situación. La médico de cabecera intentó ayudar reclutando voluntarios, pero no lo consiguió. Marina no entiende que cuando su madre iba a la rehabilitación en Pontevedra, los técnicos de la ambulancia se encargaban de todo, pero sin embargo en Vigo no sucede lo mismo. «Vivimos una situación de abandono total, no solo de la persona que está enferma, sino también del cuidador», afirma. Ella continúa brindándole todos los apoyos necesarios a su madre en el domicilio de la calle Vázquez Varela. Pese a perder el habla y la movilidad, rige perfectamente. A Ramona le encanta ver la televisión. Le entretiene mucho ver los programas desde su cama articulada en la habitación donde la ha puesto su hija, que no se separa de ella en todo momento. La situación de Marina y de su madre es solo un ejemplo de los desafíos a los que se enfrentan muchas personas en situaciones similares.