Fútbol, música, misa y desfile para celebrar en Vigo la victoria franquista

j. miguel gonzález fernández

VIGO CIUDAD

Cedida

Los actos se desarrollaron los días 18 y 19 de mayo de 1939

27 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Después de terminada la Guerra (in)Civil, en 1939, se llevó a cabo en Madrid el desfile de la victoria, el 19 de mayo, para honor y gloria del Generalísimo de los Ejércitos y Caudillo de España, Francisco Franco, con una nutrida parada militar de las tres armas del ejército y los discursos políticos enaltecedores de rigor.

Las autoridades del nuevo régimen diseñaron el programa de actos a celebrar en todas las localidades, ajustándose Vigo a lo marcado por el Jefe Provincial de Propaganda del Movimiento.

Los festejos, con tiempo desapacible, comenzaron el 18, que se declaró día de festivo, con una gran tirada de bombas, acompañadas de la Banda Municipal y la de Cadetes y Flechas, así como gaitas del país, tocando la diana de la jornada.

A las 10.30 horas hubo una conferencia sobre la unificación solo para militantes de la Falange. Alas 4 de la tarde se depositaron coronas de flores ante una tosca cruz de la victoria levantada en la plaza del capitán Carrero (Porta do Sol).

Una comisión de autoridades civiles y paramilitares portuguesas se desplazó a Vigo para participar en los actos. El partido de fútbol entre el Oporto, campeón luso, con varios internacionales, y un combinado de los equipos de Vigo y A Coruña (no participó el Racing de Ferrol), se saldó con la humillante derrota gallega de 5 goles a 1.

A las 6 de la tarde se celebraron competiciones náuticas, ganado la Copa de la Victoria la trainera de la Base Naval sobre el Náutico; en botes a remos venció La Marítima a los contendientes antes citados; asimismo se ejercitaron diversas pruebas de natación y exhibición de relevos. Por otra parte, se premió al mejor escaparate de comercio vigués.

A las 20.00 horas, en la plaza de Portugal, hubo una muestra de bailes regionales ejecutada por miembros de la Sección Femenina y afamados gaiteros del país.

Desde las 22.30 horas hubo una procesión de antorchas portadas por falangistas de ambos sexos y público de Vigo, que salió de enfrente de la delegación del Movimiento (Porta do Sol) y culminó en el monte de O Castro con una gran hoguera, seguida de una exhibición pirotécnica a cargo de José A. de Castro, de Viana do Castelo. Hubo después fiesta nocturna en A Porta do Sol, iluminada con flechas, símbolo falangista, y cruces de Santiago, insignia del Apóstol.

El día 19 arranca con una misa con en la colegiata para falangistas. Minutos después, se celebró una misa de campaña en las avenidas con asistencia de diversas autoridades del régimen con todas las fuerzas militares cuadradas. Tomó la palabra en representación el falangista Emilio Cliquer y, seguidamente, el comandante de la plaza, Felipe Sánchez, cerró el acto, con los gritos rituales de ¡ Franco! y ¡Viva España! Hubo después un desfile, presidido desde un palco ante el antiguo juzgado, en el que participaron los marinos de la Base Naval de Ríos, carabineros, guardia civil y de Asalto, Flechas y Cadetes (rama infantil-juvenil) y miembros de la llamada segunda fila de la Falange (no estaban en el frente).

Pasearon de forma marcial por una rúa do Príncipe engalanada para la ocasión y entre el gentío.

Cerró los actos un Te Deum de acción de gracias por la victoria sobre las «hordas marxistas» en la iglesia colegiata. En paralelo, desde la radio, el Jefe de Milicias de la Falange lanzó una vívida alocución pública de una arenga trufada de ideas propias de aquella época. Mucho tópico y poca novedad.

El industrial Luis Iglesias ofreció una comida a los niños del hospicio y ancianos del Hogar del Pescador. La caridad bien entendida es más de un día al año.

Así era la España de comienzos de la posguerra: Alegría sin cuento de los vencedores. Para los vigueses, en general: Ordeno y mando, y no quedaba otra que obedecer. Los de las tapias y cunetas ni mu, claro.

Historiador y miembro fundador del Instituto de Estudios Vigueses