¿Escrache a los profesores de Arte Dramático exculpados de acoso sexual?

E. V. Pita VIGO

VIGO CIUDAD

M.Moralejo

Alumnos y docentes obvian el archivo del caso y arropan a las denunciantes el día que los exonerados volvieron a las aulas tras 17 meses apartados de sus puestos de trabajo

07 jun 2022 . Actualizado a las 00:18 h.

Una escuela dividida. Para unos se trató de un escrache a tres profesores interinos que fueron exculpados por la Justicia de acosar a sus alumnas y que este lunes se han reincorporado a sus puestos de trabajo tras pasar 17 meses apartados de las aulas. Para otros, fue un acto de apoyo moral y «empatía» hacia las alumnas que denunciaron el supuesto acoso sexual y abuso de poder. Los docentes reincorporados cumplirán su horario pero no impartirán clase hasta septiembre. Su traslado a otra escuela no es viable porque la de Vigo es la única de Galicia. Todavía queda abierto un expediente de la Consellería de Educación.

La quinta sección de la Audiencia de Pontevedra dictó el 2 de mayo un auto de sobreseimiento provisional. Los magistrados descartaron, por falta de pruebas, que hubiese un delito porque no les pareció creíble que los docentes abusaran de las estudiantes durante una clase lectiva y ante un aula donde había 15 testigos. La Audiencia no vio pruebas suficientes para estimar fundada la existencia de un acto sexual indebido. Nadie vio tocamientos en zonas erógenas.

Tras el archivo del caso y el regreso de los docentes, más de medio centenar de alumnos y profesores de la Escola Superior de Arte Dramático (ESAD) en Vigo aplaudieron este lunes en el vestíbulo del centro educativo durante diez minutos a las estudiantes que denunciaron en febrero del 2020 a los tres investigados. Algunas alumnas lloraron. «Necesitamos estar tranquilas e non estar nunha escola que destile medo, nerviosismo e amargura, hai unha dor que persiste a modo de trauma na memoria, queremos que sexa un espazo libre de violencia machista», dijo la portavoz.

Una profesora leyó este lunes un comunicado de una asamblea de docentes y PAS. Dijo que nadie cuestionaba el veredicto judicial ni los derechos de los trabajadores readmitidos y que solo se trataba de un acto de apoyo a las «víctimas». Vestían de negro y corearon la canción Ay, Carmela, y se abrazaron en corro entre lágrimas. Siguieron otros diez minutos de aplausos. Al finalizar el acto, algunas alumnas pegaron carteles en la entrada de la escuela en la que se leía: «Se me tocas, farei ruído».

La portavoz negó que estén criminalizando a unos profesores exculpados, sino que es un «feito que está ocorrendo» en la escuela. Acusan a la Administración de «inacción». Añaden que la sentencia no determina su inocencia o culpabilidad respecto a los delitos denunciados y recordaron que sigue abierta una investigación de la Consellería de Educación para esclarecer los hechos y que los inspectores continúan en el centro haciendo gestiones.

En el comunicado de apoyo, una asamblea de profesores indicó que «manifestamos, tamén, que o dereito a crer a mulleres que declaran ser vítimas de acoso é unha decisión persoal que non ten nada que ver coas nosas obrigas laborais. A crenza das vítimas implica a nosa empatía con elas, e non necesariamente unha forma de acusación ou sinalamento dos agresores [sic]».

Alguno de los docentes expresaron en privado su indignación por el acto de apoyo a sus denunciantes, que ven como un escrache hacia ellos. Fuentes cercanas sospechan que alguien alentó la difamación contra ellos para echarlos de la escuela y ocupar sus plazas de interinos. Estudian denunciar a quienes los calumniaron y les hicieron caer en una grave depresión.