No habrá más cementerios en Vigo

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

El nuevo Plan Xeral suprime la propuesta del 2004 de crear un camposanto cuatro veces mayor que Pereiró

15 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Ayuntamiento descarta la construcción de más cementerios en Vigo. El nuevo Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) suprime la propuesta promovida en el 2004 para la creación de un camposanto en Beade cuatro veces mayor que el de Pereiró, único existente a escala ciudadana. Gobernaba entonces el Partido Popular de Corina Porro, pero habían recibido el informe dibujado por Lois Castrillo. Los terrenos reservados abarcaban una superficie de 223.381 metros cuadrados y la posibilidad de convertirlos en un equipamiento mortuorio ha ido esfumánose. Las 22 hectáreas les costarían a las arcas municipales 22 millones de euros.

El nuevo plan urbanístico, que está pendiente de su aprobación definitiva por la Xunta de Galicia y el pleno, apunta que en Vigo «acádase un axeitado estándar de cemiterios». Existen ocho camposantos de titularidad municipal —Pereiró, Lavadores, Teis, Beade, Zamáns, Bembrive, Cabral y Candeán— y trece privados o institucionales —Freixeiro, Alcabre, Bouzas, Navia, San Andrés de Comesaña, Coruxo, Oia, Sárdoma, Castrelos, Matamá, Valladares (2) y Candeán—. El equipo de técnicos encargado de la redacción del Plan Xeral se apoya en esta relación, que cubre 203.147 metros cuadrados, para considerar que la oferta de equipamientos mortuorios es suficiente: 0,69 metros cuadrados por habitante.

A comienzos de este siglo, Vigo arrastraba una lista de espera para la adquisición de 5.000 nichos. Dos factores han favorecido el desatascamiento de peticiones para adquirir una parcela de tierra: la ampliación de la oferta facilitada por negocios privados y el aumento de las incineraciones, que en el territorio nacional fue la opción escogida en el 45 % de los casos, según el último informe elaborado por la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (Panasef), con datos del 2020, año especialmente significativo para el sector por la repercusión del coronavirus. El exceso de demanda ha ido aligerándose en los últimos veinte años y hoy en día el camposanto particular de Candeán cuenta con nichos disponibles, mientras el de Valladares presenta una lista de espera de menos de diez personas, pero resaltan que solo pueden hacer uso de él los vecinos de la parroquia.

La última aportación municipal en la construcción de nichos tuvo lugar en el 2001. Santiago Domínguez, concejal de Sanidad por aquel entonces, avanzó que su gobierno iniciaría la preparación de 200 nuevos nichos en Teis y Zamáns.

En esta situación, las concesiones municipales nunca habían resultado tan caras. La cuota por un nicho durante un período de cincuenta años es de 2.304 euros, según la última Ordenanza de cementerios, que entró en vigor el 1 de enero del 2020. El régimen de concesión se incrementó en 56 euros con respecto a la ordenanza anterior. Por seis años, el precio es de 412 euros y su renovación hasta alcanzar la década cuesta otros 276 euros: 688 euros en total.

La influencia de las incineraciones también está repercutiendo a la hora de reducir la demanda de nichos. A nivel local, el porcentaje de cremaciones alcanzó la mitad de fallecimientos en el 2016 y desde entonces sigue consolidándose. Para estos casos, el precio por la concesión municipal de un cenicero por cincuenta años es de 402 euros, mientras hacerse con uno sencillo por un período de seis años sale por 141 euros y su renovación por cuatro años más implica otro desembolso de 91 euros.

Más cara de España

Estos valores y el catálogo de precios que manejan en los camposantos privado han convertido a Vigo en la ciudad española más cara a la hora de morir, según el último estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), emitido en noviembre del año pasado. Dos apuntes. El coste medio de un entierro en esta ciudad es de 6.156 euros, mientras la media en el territorio nacional se sitúa en 3.739 euros. La opción de la cremación también resulta muy costosa teniendo en cuenta la media española. El precio medio por la incineración en Vigo es de 5.760 euros. Resulta significativamente más caro que en Madrid o Barcelona, donde cuesta 3.565 y 4.052 euros respectivamente.

El segundo gran cementerio de la ciudad

En el año 2004, el gobierno local promovió la construcción del segundo gran cementerio de la ciudad en Beade. Indicaron que no se trataba de una actuación a corto plazo. Planteaban situarlo en la zona de Pinar do Rei, próxima a los montes de Bembrive. A la hora de buscar dónde implantarlo, el equipo redactor del Plan Xeral de Ordenación Municipal valoró su orientación hacia el este de la ciudad para compensar la localización del de Pereiró. En las proximidades se encuentran el Hospital Meixoeiro y el tanatorio Vigomemorial. También pretendían aprovechar las características geológicas y las comunicaciones que se estaban promoviendo en la zona, como los enlaces rápidos con Vigo y su área metropolitana. Sin embargo, todo quedó en una idea.