Absuelta la gerente acusada de falsas ofertas de pisos ganga en Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

CEDIDA

«El daño es irreparable», dice la exculpada de timar a 154 clientes

13 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

«El daño que me han hecho desde el 2017 hasta hoy es irreparable. Confié en mis abogados aunque a medida que avanzaba la causa pasé pánico pero nunca dejé de creer en la Justicia. Se ha demostrado que soy inocente», señalaba ayer la asesora inmobiliaria C.R.M., tras conocer que la Audiencia la absolvía de estafar a 154 clientes que buscaban pisos ganga en el centro de Vigo. Estos pagaban 150 euros por suscribirse a un servicio de información on line pero, según la Fiscalía, eran falsas, un timo, porque los pisos ofertados eran ruinosos o no estaban disponibles. Salpicada por la mala publicidad y el juicio, la asesora cerró esta sección de su negocio.

La sentencia absolutoria fue dictada por la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, y concluye que la gerente de la inmobiliaria on line firmaba contratos con sus clientes donde se comprometía a enviarles información de pisos y casas libres en alquiler en Vigo durante dos meses, lo que así hacía, pero ella no tenía ninguna responsabilidad sobre el mal estado de esos inmuebles.

El abogado Antonio Salceda, del bufete Salceda&Abogados, recalca que hubo quejas de consumidores por el mal estado de las viviendas, aunque solo seis denunciaron, pero la clave del juicio es que la asesora inmobiliaria cumplía su compromiso de enviar ofertas. El contrato establecía que era el cliente el que luego debía telefonear al dueño, acordar una cita para visitar la vivienda y cerrar el contrato.

Salceda subraya que las suscripciones a ofertas inmobiliarias es una práctica habitual en Madrid y Barcelona. Incide en que la mayoría de las 154 denuncias fueron recopiladas y presentadas por la propia Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC). Según el abogado, este organismo solo hizo dos inspecciones y nunca sancionó ni prohibió que la inmobiliaria continuase desarrollando esa actividad a pesar de que tenía facultades para bloquearla.

«Se hizo una bola de nieve que creció pero realmente las personas que denunciaron en la OMIC fueron seis. Unos pocos acudieron a la vía civil y penal y los tribunales fallaron a favor de mi clienta», añade el letrado. Cree que hubo una caza de brujas: «Si te dicen que te han estafado y que te van a devolver el dinero, estamos alimentando algo que no es la realidad. Hubo gente que se quedó el piso y luego lo dejó porque vio humedades pero eso viene a demostrar que no hubo mala fe; la acusación no discriminó y presentó una lista de clientes sin cribar», recalca.

El bufete resalta que la asesora inmobiliaria aportó toda la documentación para acreditar que cumplió sus compromisos. «En el juicio se demostró cuál era el objeto de contrato y que no hay engaño, todos lo firmaron y pagaron, y no hay otra infracción. Mi clienta pasó un calvario, el Estado se gastó mucho dinero con este juicio y le ha generado perjuicios irreparables», dice Salceda.