Despedida una controladora aérea de Vigo por «obstaculizar el trabajo»

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

El sindicato profesional del sector niega las acusaciones y denuncia su persecución

24 ene 2022 . Actualizado a las 20:46 h.

Uno de los nueve controladores aéreos con los que cuenta el aeropuerto de Vigo fue despedido de manera fulminante el 11 de enero por Saerco, la empresa que gestiona la torre de Peinador. La firma encargada del control aéreo en otros siete aeropuertos de la red de Aena, alegó para el despido que la controladora había «obstaculizado el trabajo» de la torre al no haber realizado hasta el final del plazo permitido los cursos de formación obligatorios para mantener su licencia activa. Saerco rechazó hacer ayer comentario alguno sobre dicho conflicto laboral.

La Unión Sindical de Controladores Aéreos, la central que agrupa a más del 90 % de los profesionales del sector en España, sí se posicionó en cambio contra el despido, achacándolo a justificaciones irreales para ocultar un supuesto plan de la empresa para reducir costes, tras haberse hecho con la concesión de las nueve torres con una oferta estimada excesivamente baja que reduciría al mínimo la posibilidad de beneficios. En el caso del grupo de aeropuertos en el que se incluye el de Vigo el margen de ganancia se estima del 5,78 % y en el que se agrupan tres pistas canarias, de un -0,71 % incluso.

«Como ven que non acadan as ganancias previstas nas actuais condicións, Saerco opta por quitar complementos de soldo aos controladores, facer despedimentos, que están sendo declarados improcedentes, e meter xente nova cuns salarios máis baixos», asegura Susana Romero, portavoz de USCA en Galicia. La entrada de representantes de dicha central en la torre de Vigo es para el sindicato otro motivo de persecución a sus afines, como sería el caso de la despedida en Vigo. Su representación profesional señala que ya le habían abierto un expediente por falta muy grave por llegar tarde un día, sin que el retraso afectase a ningún vuelo. «Arquivouse, pero como querían despedila, acusárona de obstaculizar a renovación da súa licenza», explica Romero. Según el sindicato (los trabajadores no pueden manifestarse al ser sometidos a un contrato de confidencialidad), fue la empresa la que fue renovando a la trabajadora los plazos para llevar a cabo los cursos para posibilitar que los encajase entre guardias y tiempo obligatorio de descanso. La portavoz del colectivo de los controladores mantiene que aunque los citados cursos en línea los realizó el último día, los hizo dentro de plazo, por lo que el despido no está justificado. «É un aviso a navegantes aos de USCA e unha forma de ter menos gastos contratando un controlador desde cero e sen complementos», concluye Romero.