El impacto medioambiental de la Navidad será más grande

Antón lois AMIGOS DA TERRA VIGO@TIERRA.ORG

VIGO CIUDAD

Óscar Vázquez

El programa municipal supondrá emisiones de CO2 superiores a las mil toneladas, además de contaminación lumínica

12 oct 2021 . Actualizado a las 01:25 h.

Seguramente es pronto para hablar de la Navidad, pero, en vista de que esta semana se puso en marcha la cuenta atrás de los fastos en Vigo, vamos con el tradicional análisis de su impacto ambiental, por si todavía estamos a tiempo de reflexionar. Es inevitable empezar por la instalación de los once millones de lamparitas, anunciadas en agosto, justo cuando comenzaba la escalada del precio de la electricidad, pero para tranquilizarnos se nos dijo entonces que ese aumento tendría un impacto en la factura municipal insignificante, de «solo» unos 20.000 euros. Ya es mala suerte que desde que el regidor hizo aquella afirmación el aumento del precio de la electricidad experimentase, de momento, seis nuevos máximos históricos.

Esas luces, de cuyo consumo de unos 400.000 Kw. también se nos dijo que «es prácticamente cero, casi nada» nos costarán, siendo optimistas y si no sigue subiendo el precio actualmente rondando los 280 euros Mw. unos 130.000 euros.

Siendo importante el coste económico no lo es menos su impacto ambiental en un concello que firmó en su día la declaración de emergencia climática, seguramente sin haberla leído o sin voluntad de aplicarla a menos que la ley nos obligue. Además del evidente impacto en contaminación lumínica, las emisiones de CO2 equivalentes al despliegue luminoso navideño, teniendo en cuenta el anuncio que conocimos esta semana de la probable reapertura de la quema de carbón en la central térmica de As Pontes de la que nos llegaría una parte sustancial de nuestra electricidad se podrían cifrar en 650 toneladas. Pero, no olvidemos que a esto tenemos que sumar el gasto energético y las emisiones de CO2 equivalentes de los cañones de nieve artificial, la noria gigante luminosa y la novedad del gran tobogán de nieve. Cada cañón de nieve tiene una potencia media de 1.200 vatios. Sumando los necesarios para que la Alameda y el tobogán luzcan el prodigio nos saldrá durante las fiestas en unos 16.200 kw/h. y unas 60 toneladas de CO2. Podríamos añadir el consumo de unos 22.000 litros de agua esperando que, además, esa nieve artificial no incorpore poliacrilato de sodio. Paradójicamente esa nieve artificial contribuirá decisivamente a que no nieve nunca de forma natural.