Un año con el Área Metropolitana de Vigo muerta

Carlos Punzón
carlos punzón VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Sesión de constitución del Área Metropolitana, con los representantes socialistas en sus puestos y las sillas del PP vacía después de abandonar la sala
Sesión de constitución del Área Metropolitana, con los representantes socialistas en sus puestos y las sillas del PP vacía después de abandonar la sala M.Moralejo

Concello y Xunta cruzan culpas sobre el purgatorio institucional en el que está el ente supramunicipal tras la sentencia que anuló su arranque; ninguno contempla buscar acuerdos

20 sep 2021 . Actualizado a las 08:39 h.

Un desacuerdo entre la Xunta y el Ayuntamiento de Vigo por menos de 300.000 euros al año impide que el territorio que conforman la ciudad y trece ayuntamientos de su entorno vea empezar a caminar el Área Metropolitana de Vigo, un espacio ideado para la planificación y coordinación en materias básicas como el transporte, ordenación del territorio, gestión de residuos o su promoción económica.

La cantidad en disputa supone solo el 0,002 % del presupuesto de la Xunta o el 0,1 % en el caso de las cuentas municipales viguesas. Pero no se atisba margen para sacar al ente supramunicipal del purgatorio institucional en el que encalló en septiembre del año pasado, cuando el juzgado de lo Contencioso-administrativo número 1 de Vigo anuló su puesta en funcionamiento. Gobierno gallego y Ayuntamiento dan por muerta a la que sería la segunda entidad metropolitana de España.

La Xunta exigía al Concello que, en virtud del convenio firmado en el 2016 con Abel Caballero, el consistorio se hiciese cargo del tramo del billete de Vitrasa que va de la tarifa bonificada (0,89 euros) a la normal (1,35) en el caso de los transbordos que en el autobús urbano hiciesen los habitantes del resto del Área llegados a la urbe olívica en transporte público. La Administración autonómica pagaría el resto. El regidor rechaza afrontar con los impuestos de los vigueses parte del billete de personas de fuera de la ciudad. Y la discrepancia abocó a los tribunales.