El hombre que facilitó el anuncio de la Reconquista de Vigo

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Manuel de Táboas buscó en el siglo XIX su beneficio dando a sus navíos nombres de personas influyentes en la corte

03 ago 2021 . Actualizado a las 00:30 h.

Manuel de Táboas pasó a la historia viguesa por prestar el barcos que llevó a Cádiz la noticia de la reconquista de la villa en 1809. Aquel comerciante cambió el nombre de un bergantín, construido en Vigo en 1808, por el de Fernando VII, aunque según Vázquez Varela su nombre era el Místico Fernando VII. Siempre se pensó que era un acto de patriotismo y de lealtad a la corona, sin embargo no fue la única vez que realizó un acción semejante lo que podría llevar a pensar que su objetivo era obtener beneficio personal.

El Archivo Histórico Nacional guarda la correspondencia que este comerciante, nacido en la parroquia redondelana de Reboreda, mantuvo con el secretario del duque del Infantado, persona de gran influencia en la corte de Fernando VII. Manuel de Táboas comenzó a cartearse con Felipe Sáinz de Baranda en abril de 1814 con el objeto de solicitar al duque del Infantado, Pedro Alcántara Álvarez de Toledo, el permiso para dar ese nombre a uno de sus barcos. Al mismo tiempo, el comerciante se ofrecía para atender cualquier asunto que el secretario o sus amigos pudieran tener en Vigo. Decía estar avalado por el comandante general de la provincia, Alexandro de Ojea, y el comerciante madrileño Diego Crespo de Tejada. En su respuesta, Felipe Sáinz de Baranda confirmaba que el duque no tendría inconveniente para que el barco fuese matriculado como Duque del Infantado.

Conseguido su objetivo, Manuel de Táboas, con el pretexto de que le enviase el escudo y un retrato del duque para colocar en el barco, le ofrecía al secretario la posibilidad de que el duque participase en sus negocios. «Si el señor duque o usted en su nombre gustase tomar por su cuenta la mitad de interés y representación en el citado bergantín lo apreciaría mucho y según usted me diga lo propondré a su excelencia directamente si fuese necesario a menos que se lo indique a usted; dicha mitad podrá ascender a 90 o 100 reales de vellón conforme a la nota y abiso que a su tiempo remitiría», escribió el 28 de mayo de 1814. Decía Manuel de Táboas que con la paz que vivía Europa «habrá muchas ocasiones de hacer negocios lucrativos, tanto terrestres como marítimos, en que podrían sacarse ventajas de consequencia poniéndonos de acuerdo al efecto». Añadía como avales a varios personajes conocidos en la época y a «mi íntimo amigo el señor don Gaspar de Jovellanos si viviese».