La vanguardia en gestión de residuos está muy cerca de Vigo

Antón lois AMIGOS DA TERRA VIGO@TIERRA.ORG

VIGO CIUDAD

RAMON LEIRO

El Concello de Vilaboa empezó hace cuatro años con un programa de la Diputación

25 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque las comparaciones son odiosas, es muy del gusto del gobierno municipal comparar Vigo con las grandes metrópolis mundiales por aquello de darles envidia ante cualquier cosa que se hace. Poner el foco tan arriba y tan lejos hace que pasen desapercibidos ejemplos de concellos muy pequeñitos y cercanos que podrían y deberían darnos sana envidia, pero sobre todo servirnos de referencia.

 Hoy queremos presentarles uno de estos casos, en la misma cabecera de la ría: el Concello de Vilaboa y su programa de compostaje municipal. Todo empezó hace cuatro años a través del proyecto Revitaliza, de la Diputación de Pontevedra, después la apuesta valiente del Concello y la implicación y concienciación de su vecindario, y si me permiten, la colaboración de Amigos da Terra, hicieron el resto.

 Con la perspectiva del tiempo ya podemos evaluar los resultados y las cifras son impresionantes si las ponemos en su contexto. Tomen como referencia que hablamos de un Concello de apenas 6.000 habitantes. Se han repartido, instalado y puesto en marcha en sus viviendas unifamiliares más de 1.200 composteros domésticos (tanto como decir que de cada 4 vecinos, 3 realizan su propio abono para sus huertas y jardines). A esto se suman 12 centros de compostaje comunitario que incluyen a los grandes productores (hostelería, comedores escolares y de servicio y pequeña industria). De esta forma Vilaboa consigue tratar en su propio municipio 750 toneladas anuales de biorresiduos para transformarlos en un fertilizante de calidad. Además, en el punto verde de Monte do Cabalo se revalorizan cada año 3.000 metros cúbicos de restos leñosos y 600 metros cúbicos de restos herbáceos, siendo la solución a un problema que permite la gestión ordenada de los restos vegetales, evita el abandono en lugares inadecuados y facilita un servicio demandado por los ciudadanos, evitando quemarlos, sobre todo en verano, cuando no está permitido, contribuyendo a prevenir incendios forestales.