Nace en Vigo una «app» para firmar acuerdos extrajudiciales

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Abogados en la final de un concurso de «star-ups» con PeaceBuilder

09 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La abogada viguesa experta en Derecho Colaborativo, Ana Sarabia, participa en un proyecto de plataforma web, llamado PeaceBuilder (Constructor de la Paz), que sirve para resolver conflictos en línea (ODR), por ejemplo, en disputas entre divorciados, vecinos, clientes descontentos y empresas, y compradores por Internet. Se puede usar con el móvil y ha sido seleccionado como uno de los ocho finalistas de la octava edición de la jornada de emprendimiento y transferencia de conocimiento de la Universitat Oberta de Catalunya, el #SpinUOC. La votación de los tres ganadores será el día 17, en la antigua fábrica de la cervecera Damm, en Barcelona.

En este proyecto participan dos miembros de la Asociación Gallega de Derecho Colaborativo (Agadeco), Ana Sarabia, y el italoargentino, Óscar Daniel Franco Conforti, que será el encargado de exponer el proyecto ante el jurado de Barcelona. Necesitan que los inversores aporten 80.000 euros para, en una futura fase, montar en su app un emisor de contratos inteligentes. La idea es cerrar pactos extrajudiciales en línea sin necesidad de entrar en el juzgado.

«Hasta ahora, las apps permitían el arbitraje pero aquí damos distintas herramientas, tornillos en estrella o planos para usar con distintos destornilladores. La aplicación informa al usuario del tipo de conflicto que tiene, social, laboral, familiar; asesora cómo resolverlo mediante una conciliación, una negociación o una mediación; y a quién recurrir, pues le damos un listado de profesionales como psicólogos, abogados o economistas», dice Ana Sarabia, que es la jefa del departamento legal y fiscal del proyecto.

Una novedad es que dicha aplicación permitirá, en una fase futura, cerrar acuerdos y convertirlos en smart-contracts (o contratos inteligentes) que funcionan mediante tecnología blockchain (certificación y trazabilidad segura) e inteligencia artificial.

«El smart-contract da mayor seguridad jurídica porque no permite las dobles interpretaciones en un contrato o acuerdo. El algoritmo hace cumplir lo acordado. Fuimos al concurso para implementar la plataforma. Para desarrollar la última fase necesitamos dinero y si pasamos a la final tendremos el apoyo. Esto no es el futuro, es el presente», dice Sarabia.

El día 17, su colega Franco Conforti tendrá cinco minutos para exponer su proyecto delante de actores y organizadores que puedan tener interés en implantarlos o promoverlos en sus ámbitos productivos. Previamente, fueron asesorados por mentores.

La web ya es visible. El usuario tiene que descargar un formulario y responder a diez preguntas sobre su conflicto (cobran casi 30 euros por descargar el cuestionario y casi 50 si el usuario quiere ser atendido por videoconferencia por un profesional). Luego, unos especialistas analizan el caso y le envían un dosier y recomiendan una mediación o una negociación, por ejemplo. Además de Sarabia, trabajan expertos de México, Brasil y Argentina.

Así funciona la app

Sarabia explica que blockchain es la tecnología de cadena de bloques con el que podrán elaborar los contratos inteligentes, que permiten que los acuerdos sean más seguros y trazables en el tiempo.

«No pretendemos que unos ganen y otros pierdan sino buscar la mejor solución para todos, un win win. En esto, Peacebuilder es única! Ninguna otra plataforma tiene este enfoque», dice.

Indica que el acuerdo lo convertirá en un contrato legal inteligente que se pondrá en la blockchain, «la forma más segura para dar seguimiento y garantía de cumplimiento».

«Peacebuilder es utilizado por las personas, en casos de divorcio o disputas vecinales. Mejora la imagen de las empresas al resolver ágilmente los reclamos de sus clientes. También ayuda a los Estados a cubrir sus necesidades en materia de políticas públicas. Por ejemplo, en el Centro de Mediación Familiar o Comunitaria», indica la abogada viguesa.

El primer paso consistiría en que la persona acceda a la pagina web y realice el pago para la evaluación de su conflicto.

El segundo, consiste en que el usuario explique el conflicto a través de un formulario que se cumplimenta y envía on line.

En un tercer paso, el algoritmo con ayuda de la inteligencia artificial realiza un análisis del conflicto y recomienda una metodología para trabajarlo.

En una cuarta fase, se le comunican las conclusiones al usuario por e-mail junto con un listado de profesionales que él puede seleccionar

En el quinto peldaño, el usuario puede previo pago acceder a una videoconferencia (caucus) informativo con el profesional que seleccione para que le informe en detalle sobre el diagnostico de su conflicto, la estrategia y protocolo de actuación a seguir.

En el sexto paso, el usuario acepta, aporta la información de la otra (u otras) partes y se le invita a la otra parte a usar la plataforma para resolver el conflicto o disputa.

En el séptimo paso, cada usuario pagará los costes del proceso y el profesional programará la agenda de trabajo conforme a la metodología elegida.