Cenas con cartel de completo hasta la una

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

«Los clientes vienen contentos, comen relajados y piden una copita», celebra un hostelero

09 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una joven viguesa y cuatro amigas coruñesas celebraban anoche su reencuentro con una cena en La Central, en la plaza de la Constitución. Volver a cenar sin prisas fue posible ayer en Vigo. Después de medio año, los restaurantes ampliaron su horario hasta la una de la madrugada tras terminar el estado de alarma. La Alameda, el Casco Vello o Bouzas colgaron el cartel de completo (con aforos del 30 % en el interior).

Oscar Vázquez

Ante las aglomeraciones, la Policía Local montó anoche un gran dispositivo en Teófilo Llorente para multar a jóvenes que bebían en la calle. «Con la ampliación de horarios, hay más aglomeraciones en el Casco Vello o Churruca, hay buen tiempo y la gente sale más. También vimos excesos de aforo», dijo un mando.

 

Oscar Vázquez

Los hosteleros, mientras, estaban satisfechos. «Los clientes ahora vienen más contentos y comen más relajados, en días anteriores venían apurados porque a las once cerrábamos. Ahora se toman una copita y se van tranquilos», cuenta Néstor Raúl Torres, que regenta el restaurante Fai Bistecs junto a su esposa Verónica en el Casco Vello. «Gracias a Dios, estamos completos, los fines de semana trabajamos mucho, hay reservas y siguen llamando», decía anoche Néstor. «Se nota el ánimo de otra manera, más contentos, el clima favorece el terraceo», añade.

Ambiente en un restaurante de Vigo
Ambiente en un restaurante de Vigo Oscar Vázquez

Lo mismo certificaba el hostelero Omar Fares, dueño de La Central, en el Casco Vello, y de la Trastienda y el Nero, en la Alameda. Ve con optimismo las cenas pasada la medianoche. «Llevamos dos semanas que tenemos los tres locales llenos hasta las once de la noche. Y ayer lo completamos todo, aunque hay un 30 % de aforo en el interior. La gente se anima y los locales están muy llenos», dice Fares.

En Bouzas, había optimismo. Carlos, el dueño del Asador Argentino El paisano Ortiz, en el número 48 de la calle Pardaíña, en Bouzas, tenía anoche el cartel de «casi completo» para cenar en terraza e interior, ambas con reducción de aforo. «Hubo bastantes reservas, la gente se está animando a salir por la noche», comenta. «Se nota un bajón, la gente anda sin dinero y me planteo abrir solo la noche de viernes y sábados», dice.

Oscar Vázquez

El presidente de los comerciantes y hosteleros de la Zona del Náutico, Rubén Pérez, confirmó ayer el cartel de completo pero le queda una sensación «agridulce» porque en Vigo «tenemos indicadores de riesgo medio pero, en cambio, nos dejan con un aforo del 30 % en el interior del local». Recalca que la gente «está deseosa de festejar y celebrar cosas pasadas pero no podemos abrir al 100 % porque a Vigo no se nos trata igual que al resto». Confirma más turnos y caja estos días de buen tiempo a pesar de que una parte del sector sigue parado: «Los hoteles están arrancando, el ocio nocturno está a la espera y las cafeterías cierran a las once».

En Montero Ríos, el regente de un café bar cerraba a las 23.00 horas: «En dos semanas, ojalá reabran el ocio nocturno».