Xuxo Vázquez: «Me dolió que tiraran mi escultura, era la única en mi ciudad»

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

El artista cree que la pieza arrojada al depósito de Lavadores es irrecuperable

08 may 2021 . Actualizado a las 20:08 h.

El Concello ha sido condenado a abonar 20.000 euros al artista Xuxo Vázquez por haber retirado hace doce años sin su permiso la escultura que creó para conmemorar la celebración en la ciudad de los mundiales del 82.

-¿Cómo valora la sentencia?

-Me parece que es bueno para Vigo que se sepa que nadie puede hacer lo que le dé la gana. Creo que sienta un precedente para tener más conciencia con las obras de arte públicas, que son de todos y no pertenecen a ningún político que llegue al Ayuntamiento.

-El fallo considera que la escultura estaba en mal estado y que podía suponer un peligro.

-Es un peligro ahora como la vio el perito doce años después. Se había arrancado como para demolerse. La partieron en dos con una grúa, la doblaron y retorcieron la base. Claro, al cabo de doce años, un señor ve la pieza totalmente destrozada y dice que está en muy malas condiciones.

-¿De qué forma tenía que haber actuado la administración?

-En el 2009 tenían que haber hecho una peritación de la pieza y un informe técnico, que fuese valorado por la comisión de gobierno. En aquel momento se podía haber hecho una reparación. Es obligación del Ayuntamiento mantener su patrimonio.

-¿Cual era el daño que tenía?

-La pieza en la parte de abajo tenía un trapecio de chapa, que con las dilataciones se ondulaba un poco. En un punto se formó un charco y tenía esa parte dañada, que podía haberse arreglado.

-¿Podría recuperarse la obra?

-Cuesta más rehacer todo eso que crearla de nuevo. Pienso que acabarán deshaciéndose de ella. Sé que el gobierno actual no va a querer nada conmigo después de esto. Estoy desterrado desde hace tiempo. Nunca dependí de ellos. Me he movido mucho por el mundo. He conseguido premios nacionales e internacionales, pero aquí no existo. Eso no me va a bajar la moral para seguir trabajando. Me duele que sigamos siendo un país de despacho y de amiguismo, cosas que me horrorizan. Eso es difícil cortarlo porque está dentro de las personas.

-¿Cómo gestó la obra?

-Al ser Vigo una de las sedes de los mundiales del 82, vi que no había ningún elemento que recordara ese evento. En vista de que nadie había hecho ninguna propuesta, se me ocurrió preparar cinco proyectos al Ayuntamiento. Aceptaron dos propuestas, que fueron las que hicimos, los murales hechos en hormigón que están en la grada de Río, en la puerta 18 del estadio de Balaídos, con alegorías al deporte y la pieza exterior, vinculada al mundo del deporte, basada en los aros olímpicos.

-¿En qué se inspiró para crearla?

-La obra Unidad Abierta se basaba en los aros olímpicos, que son como una cadena cerrada que no admite integrar más aros. Se me ocurrió abrirlos y es la idea principal de la pieza. Quise abrir ese circulo para incorporar nuevas ideas, conquistas o comunicaciones. Los primeros años estuvo en la Avenida de Portanet. En los 90, el alcalde Soto me pidió trasladarla porque iban a realizar una remodelación de la zona. Dije que no había ningún problema. Lo único que pedí fue que se me permitiera diseñar la rotonda donde iba a ir colocada la pieza. Había una fuente con una cortina de agua muy limpia. No había nada más que césped alrededor. Quería destacar la pieza y que no hubiera demasiadas interferencias en la visión y un sentido de calma que producía el agua.