La incentivación del retorno de envases facilitaría el reciclaje

Antón lois AMIGOS DA TERRA VIGO@TIERRA.ORG

VIGO CIUDAD

Amics de la Terra Baleares

Vigo genera 330 toneladas diarias de residuos, de los que el 15 % son recipientes de plástico, brik y vidrio

26 abr 2021 . Actualizado a las 15:54 h.

Seguramente, quienes peinan canas recuerdan cómo hace algunos años los envases se devolvían a la tienda con su correspondiente compensación económica. La cuestión era sencilla: usted compraba una botella de algo y al volver a la tienda retornaba el envase. En ese momento, o bien le pagaban una cantidad (luego esa botella era reutilizada tras su esterilización) o bien compraba otra y esa cantidad quedaba en depósito hasta que decidiera recuperarlo, pues ese precio estaba incorporado a la primera botella adquirida. No era una cantidad como para comprarse un yate, pero para muchos niños y niñas vigueses nuestra infancia consistía en buscar como sabuesos todo tipo de botellas por cuanto basurero encontrábamos para hacer acopio y llegado el fin de semana canjearlos en la tienda del barrio por un dinerito con el que costear la entrada del cine, el tebeo (ahora llamado cómic) y el refresco. La botella del refresco ya se imaginan donde terminaba. El objeto de deseo eran envases de vidrio y plástico, y recuerdo que las mejor pagadas eran las botellas de lejía de la viguesa fábrica Pedramol. Bofetadas había por ellas.

En aquel Vigo entre los años 60 y 70, en el que niños y niñas vivíamos en la calle, en el buen sentido, ya conocíamos y aplicábamos los fundamentos de la economía circular y, sobre todo, comprendíamos que nada era basura y que esos envases tenían valor. Además del económico, el sistema incorporaba un componente ambiental que en aquellos tiempos, no les voy a engañar, nos importaba poco en comparación con la parte crematística. Era absolutamente inimaginable encontrar un solo envase en la basura habiendo niños y niñas cerca.

El caso es que nuestra irracional e insostenible cultura del «usar y tirar» terminó con aquello y, como nuevos ricos, llegamos al imparable crecimiento en la generación de residuos urbanos (recordemos que Vigo ya sobrepasa los 330.000 kilos diarios). Esto está generando una creciente conciencia sobre la pertinencia de recuperar aquel sistema, y como suele suceder acabamos de ponerle un nuevo nombre: SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno). Traducido: en tiendas, supermercados etc. entregar esos envases y recuperar su precio descontado de nuestra compra bien al pasar por caja o en unas máquinas instaladas al efecto.