¿Cómo se gobernaba antes en Vigo?

j. miguel gonzález fernández

VIGO CIUDAD

El arzobispo de Santiago designaba casi todos los cargos públicos

18 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Nuestro sistema político actual, calificado de liberal-burgués ,arrojó a las entrañas de la historia al Antiguo Régimen que dominó durante los siglos del XVI al XVIII y el órgano municipal no iba a ser una excepción. Por aquel entonces toda Galicia estaba bajo dominio señorial. El de Vigo perteneció en la Edad Media al monasterio de Melón (Ourense), con grandes intereses en O Berbés y alrededores, pero en 1234 le fue arrebatado, después de un pleito de don Laurencio, arzobispo de Santiago, quien también buscaba un buen puerto y sus riquezas en la ría, igual que en Cangas o Redondela. Bajo su dominio se mantuvo hasta que un decreto de 1811 de las Cortes de Cádiz incorporase los señoríos a la nación.

El territorio de la comarca se dividía entonces en la jurisdicción de Vigo, solo la villa y su anexo Santiago de Vigo. Le rodeaban 17 parroquias, de Trasmañó a Oia y de Castrelos a Teis, que formaban el concejo rural del Valle del Fragoso, también de señorío compostelano. Bouzas, del obispo de Tui, contaba con 5 parroquias separadas en 3 bloques en medio del anterior. La parroquia de Valladares era propia del marqués homónimo, linaje de grandes guerreros desde el alto medievo.

El prelado de Santiago era el señor más poderoso de Galicia, tanto por la extensión de sus tierras como por el número de vasallos. Vigo era el más meridional de sus dominios, ya dentro del obispado de Tui. Se consideraba un «delegado» del monarca, y se respetaban las leyes y mandatos de la Corona. Nombraba directamente a un «juez ordinario» (juez-alcalde) y a 6 regidores o concejales. En el XVIII, cobraba por derecho de «Mula y Cuchara» 150 reales, casi nada (en Noia 900). Sus símbolos estaban muy presentes: un rollo o picota (también para delincuentes) en A Falperra, un cuadro de Santiago en el salón municipal y una vieira (emblema jacobeo) en el escudo. Por lo demás, el lejano Ayuntamiento de Vigo gozaba una casi total autonomía de gobierno.