La Policía Local de Vigo no atiende todos los avisos el fin de semana por falta de agentes

J. R. VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

El sábado y el domingo, priorizando servicios, se tramitaron más de 120 denuncias

10 mar 2021 . Actualizado a las 18:54 h.

Reabrió la hostelería, se permitieron reuniones entre no convivientes y se armó un belén igual al de la pasada Nochebuena. El fin de semana, la falta de mascarillas y el consumo de alcohol en al calle fueron los culpables de que las patrullas de guardia, ambos días, se viesen como pollos sin cabeza reclamados para un servicio u otro en cualquier calle de la ciudad. La centralita del 092 canalizó el asedio de llamadas alertando del incumplimiento de las normas mínimas en tiempos de pandemia. La situación llegó a tal punto que los responsables de canalizar estas alertas telefónicas se colapsaron. No hay mejor evidencia que el hecho de que hubo que priorizar las peticiones de ayuda. Lo que, en román paladino, significa dejar de atender un número de peticiones de ayuda que no ha trascendido, por ahora.

Si se sabe que el fin de semana se cursaron más de 120 denuncias por no vestir mascarilla, terrazas que incumplen la norma o gente que se junta sin autorización. El sábado, finalmente, hubo ocho patrullas en las calles tras reforzar el servicio a última hora. Ese día se tramitaron más de 60 denuncias, muchas por terrazas que no cumplían las medidas. Ya el domingo, por idénticos motivos, otras 60 denuncias. En ambas jornadas, soleadas, los abarrotes se sucedieron. Fueron sancionados locales hosteleros en Bouzas, Churruca y Montero Ríos. El lunes por la mañana se mantenía el mismo escenario. Incluso se solicitaron refuerzos de funcionarios que libraban.

La situación no resulta nueva, ni la jefatura de la Policía Local puede alegar que le cogió con el pie cambiado. Ha pasado en cada tregua entre ola y ola de la pandemia desde hace un año, y prosigue. El problema más visible lo protagonizan grupos de jóvenes, pero la hostelería también concentra buena parte de los varapalos administrativos. La escena de Navidad con la entrada a la colegiata repleta de cascos de cerveza y vasos, cientos de personas de algarada y un coche de la Policía Local en medio, reflejó un descontrol que se ha vuelto a repetir coincidiendo con la flexibilización de la medidas sanitarias. Está por ver qué pasará a partir del viernes.