El protocolo gallego no precisa cuándo cerrar un aula: depende de cada caso

Sara Carreira Piñeiro
S. Carreira REDACCIÓN / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Santi M. Amil

En la comunidad hay 148 clausuradas y tres centros temporalmente cerrados

10 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Galicia arranca los datos de la semana con una bajada del número de aulas cerradas, aunque todavía son 148 en toda la comunidad. A eso hay que sumar tres centros temporalmente clausurados, tres escuelas infantiles en Vigo, Viveiro y Fene.

Desde el regreso a clase en septiembre, la pauta que determinar el confinamiento del alumnado varía en cada caso. Desde la Consellería de Educación hay una consigna clara: ellos no deciden nada, lo hace Sanidade. Así, son los técnicos sanitarios los que valoran el riesgo de transmisión del virus en un aula y establecen cuántas personas deben quedarse en casa. Por eso, puede ocurrir que en una clase haya tres alumnos confinados pero el resto vayan al colegio con normalidad mientras que en el de enfrente, en la misma situación, se cierre el aula.

La edad de los estudiantes, el origen del contagio y el cumplimiento de los patrones de seguridad son algunas de las variables que determinan qué pasa en cada clase. Como norma general, en infantil y en primero y segundo de primaria es más fácil enviar a todos los estudiantes a casa que en secundaria. El motivo es obvio: entre los niños pequeños puede resultar más complicado garantizar que no ha habido contacto estrecho entre ellos.

Eso sí, tanto desde la consellería como desde los propios colegios se destaca el papel activo de los alumnos, incluso los más pequeños, que cumplen con cuidado todas las normas que se les indican. Un ejemplo para muchos adultos y un motivo de orgullo para familias y profesorado.

Ventilación

El protocolo sanitario de Galicia en los centros, y que no ha variado desde hace meses se basa en cuatro principios fundamentales: ventilación, mascarilla, distancia de seguridad e higiene.

La ventilación es exigida en todas las clases, incluso durante lo más crudo del invierno —a la vuelta de Navidad la ola de frío ocasionó problemas en varios centros— para evitar el contagio del virus en las partículas del aire. Sobre la mascarilla, no hay un modelo estándar, aunque Feijoo está pidiendo el uso de FFP2 en ciertos recintos, pero nada se sabe si extenderá esa propuesta a la escuela. La distancia de seguridad es de 1,5 metros de forma ideal, y la higiene consiste en uso de gel hidroalcohólico en cada clase y varias visitas a los baños para lavarse las manos, sobre todo los alumnos más pequeños.