Las cloacas del Karar

VIGO CIUDAD

La incautación en mayo de 3.824 kilos de cocaína en este buque destapa contactos de Santórum en Vigilancia Aduanera y la Policía Nacional para traficar impunemente

17 abr 2021 . Actualizado a las 20:41 h.

Juan Carlos Santórum reveló, sin saberlo, la trastienda más opaca de su listín telefónico. Cantaba por soleares —siendo el principal objetivo policial de la operación Pantín-Donky— ignorando que lo escuchaban. Ocurrió en las semanas previas a la llegada a Galicia de 3.824 kilos de coca a bordo del buque Karar (25 de abril). Su relato, en este caso refiriéndose a Vigilancia Aduanera, resulta elocuente: «Si estos no avisan, no dicen nada de que hay alguien encima nuestra es porque no tienen nada. Si ahora estos, por estos de Vigo, no avisan... este está disponible día y noche sino está currando, y si está en casa me coge al momento. Más que nada por si viene detrás nuestra [en lanchas en alta mar] que sepa que somos nosotros. Por lo menos que nos deje correr...».

Santórum, confiado, incluso reveló el nombre de uno de esos colaboradores aludidos. También lo ubicó en Vigo, pero no coincide con las iniciales de P.S.V., único aduanero detenido hasta ahora. Ya sea por el alijo del Karar o por vender información confidencial. Santórum presumía igualmente de contactos en la Policía Nacional. «Yo a ese puedo tocarlo, ¿sabes? El caso es que claro, cuanto más se toque más hay que pagar. Hay otros dos... [de UDYCO Pontevedra], pero eso olvídate, eso...». A mayores, en el registro de la casa de Santórum, en Vilanova de Arousa, guardaba un uniforme oficial completo de la Policía Nacional y un chaleco antibalas. Su hermano Ricardo, también imputado, poseía inhibidores de micrófonos, cámaras espía y detectores de GPS.

Meaño

El Karar fue apresado por el GRECO Galicia de la Policía Nacional y el Servicio de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria en Galicia el 25 de abril, entre las 6.00 y las 6.30 horas, a 400 millas de Vigo. Ya a medianoche, en un monte de Meaño, se citaron un estrecho colaborador de Santórum, Braulio Vázquez, con dos responsables de UDYCO Pontevedra. Ellos buscaban información tras arrestar a Vázquez en el 2018 por otra operación de narcotráfico. Braulio, según consta en un informe, apareció por sorpresa con Santórum y un tercer imputado. Santórum pidió la palabra para lavarse las manos en todo lo relacionado con el Karar, añadiendo que su topo en Aduanas de Vigo iba a informarle en unos minutos si realmente lo acusaban de algo.