El portal de Belén... y de todo hijo de vecino

Comunidades de Vigo se esmeran en dar aire navideño a las antesalas de sus hogares


vigo / la voz

Eso de decorar el portal del edificio con las bolas y el espumillón que algún dadivoso vecino no sabe ya dónde poner en su casa ha pasado a la historia. El covid ha convertido los hogares y sus extensiones hasta donde empieza el asfalto, en nuestros minimundos seguros. Vigo, ciudad que como pocas ama la decoración navideña espoleada por su regidor, cuida cada vez más los espacios comunes de convivencia. Para muestra, algunos de los portales donde no ha faltado la imaginación, el arte, el ingenio y la simpatía.

Por ejemplo, el que hizo una exvecina en un edificio en la calle Nigrán en el que una pared se convirtió en una gigantesca cristalera con vistas al parque de A Bouza. La autora que creció jugando en ese jardín es Estela Nahir, una diseñadora e ilustradora formada entre la Universidad de Vigo y Madrid, que, como explica en su página de Facebook (Ela Nahir Art) e Instagram acaba el año con un mural en un espacio del que tiene «muy buenas lembranzas», cuenta con humor, ya que el edificio se llama así. Quizás estos pequeños detalles ayuden a animar un poco el espíritu navideño en estas fiestas tan raras que estamos viviendo este año. Desde luego a mí me ha ayudado bastante y he disfrutado mucho pintándolo. Espero que este sea el primero de muchos, en esta nueva etapa de mi vida como freelance», cuenta la joven experta en lettering, desarrollo de marcas y logotipos de empresa, que no para de recibir felicitaciones. 

Lo mismo le ocurre a Widad Mahdjoub, joven de origen argelino afincada en Vigo que el año pasado animó a sus vecinos a participar en la decoración de un portal que año tras año nadie decoraba por Navidad. A Widad, presidenta de la comunidad del 13 de la avenida de Castelao, se le ocurrió comentarlo con otro residente y este le ofreció un árbol que tenía en casa sin usar porque era muy grande. «Así empezó todo. Siempre he vivido en casas con amplios ventanales que decoraba yo misma, y aquí hice lo mismo. Poco a poco se fueron apuntando vecinos y la cosa acabó en una fiesta con chocolatada y bizcochos que bajaba cada uno de su casa», recuerda.

Pero este año del covid, esa fórmula no era muy recomendable, así que Widad lo hizo casi todo ella, ayudada por su marido y su hija. Pero habilitó un espejo con una caja llena de rotuladores para que cada vecino, y especialmente los niños de cada casa, dejasen allí su aportación creativa, sin juntarse.

No solo los portales valen para dar alas a la creatividad de los ciudadanos que disfrutan el tránsito de un año al otro entretenidos con las figuritas que recrean el nacimiento de Jesucristo. Hay a quien le vale incluso el descansillo, como a Carmen, una vecina de Coia que ha montado en el pasillo un portal de Belén que es la envidia del barrio. Durante estas fechas, hay vecinos que se olvidan del ascensor y bajan por las escaleras para verlo. No le falta detalle, incluida la nieve para la que la mujer usa efectos especiales muy de estas fiestas y del confinamiento: harina.

Aunque es en los barrios donde se ve que hay más alegría, colaboración y espíritu festivo, en el centro de Vigo también hay ejemplos originales. Una comunidad que destaca es la de las Torres Ifer (Tolkien las llamaría Las Dos Torres). Un inmueble que tiene en su jardín trasero un Mickeyseto muchos años antes de que brotase el Dinoseto y cuyo conserje cuida gallinas japonesas en el recinto que da a García Barbón, no podía defraudar. Y no lo hace porque además de desplegar una señorial decoración clásica, con su árbol en la entrada y flores de pascua a tutiplén o un brillante muñeco de nieve en el garaje, añaden detalles riquiños como un casillero para Papá Noel en el panel de los buzones, como si viviera en el 5º, que además han sido enmarcados con luces.

«Desconocemos el número de miles de LED que hemos encendido, pero es posible que vayamos camino de ser el edificio con más bombillas del mundo», bromea emulando a Caballero el encargado de todo esto. Junto al conserje, Benito, es el presidente de la comunidad, y como no podía ser de otra manera, se llama Jesús. ¿Y si a él sí le llama el presidente. En su caso, su homólogo, el regidor de la comunidad del Word Trade Center, para felicitarle?

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

El portal de Belén... y de todo hijo de vecino