Así adoctrinaban las Santas Misiones

En la entonces villa de Vigo predicó el popular capuchino fray José Caravantes en el año 1679


Tal como ha escrito el profesor de la USC Pegerto Saavedra, los gallegos de hace 200 y 300 años eran más cristianos que católicos. Para el vulgo, las relaciones ilícitas, las blasfemias o la inasistencia a los actos litúrgicos no eran considerados atentados a la moral religiosa. Los obispos de Tui y los párrocos de las feligresías se esforzaban en vano por enderezar las desviaciones de la fe. Así surgen las Santas Misiones para extender y adoctrinar a los creyentes, las cuales duraron hasta el nacional-catolicismo franquista. Anteayer.

La iniciativa era del obispo de Tui y obedecía a una campaña general en la diócesis, de modo que, en 1665, andaban por Redondela y Tui y, en 1805, en A Picoña (Salceda). En alguna ocasión eran demandadas por el ayuntamiento. En 1815, los concejales ultras la solicitaban «por estar las costumbres bastante corrompidas». La activa ermitaña de Nuestra Señora del Castro a principios del siglo XVIII, Jacinta Valverde, que revitalizó el culto en la capilla, dejó en su testamento dotada una Santa Misión en agosto, llevándose la imagen de dicha virgen en procesión solemne.

El prelado miñoto consultaba antes con la corporación municipal, que siempre daba su visto bueno, aunque en abril de 1795 demandaba otra fecha «a causa de hallarse los labradores en la sementera de los frutos», siendo mejor los meses de verano.

Llegaban frailes en pareja de muchas órdenes, pero quienes tenían más fama eran los franciscanos del monasterio de Herbón (Padrón), apreciados en toda la Galicia occidental. En 1679 recaló en Vigo el popular fraile capuchino José de Caravantes (Soria,1628- Monforte 1694), y también en ese siglo José Velázquez Fresneda, que según sus hagiógrafos venía de cosechar triunfos sin cuento en la labor de apostolado. Fue todo un acontecimiento religioso. Permaneció en la villa dos meses predicando, algo insólito. A decir de los contemporáneos, centró su prédica en exaltar y fomentar el culto al rosario; aquí ya había una cofradía bajo su advocación, anterior a 1662. Está para ser beatificado por su obra en Venezuela, y su cuerpo se conserva incorrupto

Las Santas Misiones se avisaban mediante edictos públicos, para conocimiento puntual del vecindario y de los sacerdotes de las inmediaciones. Se prohibía toda diversión y festejo, al tiempo que se instaba a venir desde casa rezando a la Madre de Dios o el rosario, azuzando a los remisos. Las Misiones se dividían en confesión general y misas (con música), procesiones con su Divina Majestad manifiesta por las calles céntricas y «pláticas doctrinales y sermones». En 1787 se hablaba de aplacar la divina justicia que azotaba por efecto de la culpa y desarreglo de costumbres y en confiar en su misericordia para conseguir la felicidad. No faltaban los innumerables jubileos o plenarias indulgencias para remisión de los pecados.

Los lugares de predicación eran la plaza Mayor, céntrica y amplia, la iglesia de la Colegiata (si llovía), y cuando se arruinó la primera, el Campo de Granada (actual explanada del ayuntamiento), siempre en lugares para dar cabida a abundante público. Todos los gastos iban a cargo del Concejo, que les daba sustento y acomodo, buscándoles lugar adecuado, bien en casas particulares bien en el convento franciscano de O Berbés.

La imagen frailuna de un hermano orondo tiene su plasmación en la realidad de la época. En 1761 se zamparon 16 pollos, 1 jamón dulce, 12 gallinas, 2 carneros, 2,5 arrobas de chocolate, 3 lenguas de vaca, dos carneros, 8 libras de carne, 2 conejos, pescado, 4 bizcochos, pan, fruta y vino, todo un festín. Aparte velas, púlpito, confesionario, cruces, peanas banco para sacerdotes, autoridades y gentes de pro. Costó 525 reales. En 1720 se les hizo el agasajo de una libra de cacao, que era la merienda de todo el clero. Aparte las jugosas limosnas de los más piadosos particulares. Una reliquia religiosa que con la sociedad laica y civil de hoy ya no se repetirá más.

Historiador y miembro del Instituto de Estudios Vigueses

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Comentarios

Así adoctrinaban las Santas Misiones