Las ventas del pequeño comercio se desploman en noviembre un 60 %

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

M.MORALEJO

El cierre perimetral resta miles de clientes a las tiendas y al transporte público

13 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Como la caída de las hojas, así se ha acentuado en noviembre el descenso de las ventas en los comercios minoristas, un tejido productivo formado por 30.000 personas distribuidas en 8.000 puntos de venta que son los vasos comunicantes de la sangre que insufla vida a Vigo a través de sus calles y sus arterias. Ahora les han tenido que practicar un torniquete. La hemorragia no cesa. Lo atestigua el presidente de la Federación de comerciantes de Vigo, Fecovi, Víctor Fernández. «Los ingresos han caído un 60 % respecto al inicio de la pandemia. La gente está desesperada», relata. Explica que «el pequeño comercio sin hostelería no es nada, unos necesitamos de otros; los panaderos tienen que vender el pan a las cafeterías y las cafeterías tienen que despachar cafés para que sus empleados puedan comprar camisas para este invierno». Lo sabe bien él que es propietario de la boutique A Lúa y tiene bien anclados los pies en el suelo. «Ni siquiera en los centros y galerías comerciales proliferan las ventas».

A pesar de las promesas de ayuda, Fernández se queja de que durante estos meses no ha habido ninguna bonificación en el impuesto de bienes inmuebles todo lo contrario, el impuesto ha subido.

Si el pequeño autónomo no funciona y no trabaja todo se hunde. «No vamos a ser todos empleados de Glovo», dice sobre el ejército de riders que se buscan la vida a las puertas de los McDonalds y otros negocios.

El gerente del centro comercial abierto Centro Príncipe, Enrique Núñez, también se muestra muy pesimista. Crees que en estas Navidades los pequeños comercios apenas van a poder realizar contrataciones para personal eventual. Les basta con el que ya tienen todo el año.

Ahora, en plena travesía del desierto, con el enemigo invisible azotando la ciudad, Núñez piensa que muchos que están muy asfixiados «y no van a poder llegar a las Navidades». La situación en Príncipe es tan dura que «hay comerciantes que se van a su casa con menos de 10 euros en el bolsillo porque no han vendido».

Núñez opina que los remanentes del Ayuntamiento tendrían que servir para ayudar a los comercios. «Hay 30 millones de euros y no han dado ni un duro para el comercio local ni siquiera han llamado para ver qué tal nos va», se queja el gerente.

No obstante, algunos empresarios han conseguido rebajar costes renegociando contratos de alquiler para poder llegar sanos y salvos al nuevo año a la espera de la vacuna que devuelve la ilusión.

La presidenta de la asociación de comerciantes más antigua de Vigo, la de O Calvario, Encarna Álvarez, asegura que el cierre perimetral de Vigo está afectando mucho porque la ciudad «recibe muchos clientes de fuera. Álvarez se muestra esperanzada en la vacuna y en que en el período navideño se puedan recuperar algunas ventas aunque teme que no se alcance el nivel de otros años porque el panorama es muy incierto «y la gente no sabe si se va a poder reunir con sus familias para hacer regalos». Álvarez lanza un mensaje: «que la gente sepa valorar el pequeño comercio de su zona, que compren en sus barrios. Pido que nos apoyen porque somos los que hacemos ciudad».

La presidenta de 280 tiendas de O Calvario estima que en su barrio las ventas han podido disminuir al menos un 30 % de media y pone de relieve que hay comercios que han cerrado. «Enfrente de mi negocio han clausurado dos tiendas que empezaron a vender por Internet durante el confinamiento y ahora siguen con ese canal para ahorrarse el alquiler».

Por su parte, la presidenta de los comerciantes de Teis, María Jesús Román, señala que «sinceramente el panorama está muy negro el cierre de la hostelería nos está afectando mucho». En Teis los comerciantes y hosteleros están asociados en una única entidad con 150 inscritos de los cuales 30 son hosteleros que han tenido que cerrar.

Los taxistas se lamentan: «Salvo los desplazamientos al hospital apenas tenemos actividad»

Los taxistas también están sufriendo el fuerte impacto de la caída de la economía con unas pérdidas que superan el 50 %, según refrenda Roberto Costas de la asociación Élite Taxi, con 140 profesionales. Costas asegura que desde el sector «vemos una merma considerable de la actividad. Si la gente no se puede desplazar de un municipio a otro también baja la actividad de los taxis dentro del municipio. Entre semana de lunes a viernes sigue habiendo cierto movimiento, pero los fines de semana, que venía mucha gente de fuera se nota que no hay público. Salvo los desplazamientos hospitalarios apenas tenemos actividad continua. Los viajes a los hoteles y el aeropuerto prácticamente han desaparecido». Tampoco hacen tantas carreras como antes a las empresas porque ahora la reuniones de empresarios son virtuales. Está habiendo mucho teletrabajo y los empresarios y profesionales no se desplazan. Los taxistas reclaman apoyo. «Necesitamos ayudas desde el ámbito estatal autonómico y local».

Delmiro Hermida, gerente de los mercados municipales, señala que los tiques medios de la compra han bajado de cuantía. «Los clientes compran productos más baratos». No obstante, no todos los días son iguales. «El fin de semana pasado fue muy bueno, hubo mucha afluencia de gente porque se pensaban que los podían confinar». La situación es peor en los mercados que dependen más de la hostelería como es el caso de O Berbés. Los responsables de las plazas de abastos se enfrentan también a nuevos gastos que antes no tenían y así «tenemos que reforzar los servicios de limpieza y el control de los aforos».