El confinamiento desploma los divorcios

Trabajadoras esenciales demandan a sus exmaridos por no cuidar a los hijos durante el estado de alarma


vigo / la voz

Las demandas de divorcio se han desplomado un 30 % en Vigo a causa del confinamiento y el parón judicial por el covid-19 durante dos meses. A pesar de ello, los tribunales de familia de la ciudad están empezando a recibir un nuevo tipo de pleitos relacionados con la cuarentena. Son demandas que presentan mujeres que desarrollaron su trabajo en puestos considerados esenciales durante el estado de alarma y que acusan a sus exmaridos de incumplir el régimen de visitas y no hacerse cargo de los hijos cuando ellas estaban en su empleo durante la cuarentena. Ellos pusieron como excusa que no podían salir de casa. Varias demandantes son trabajadoras de supermercado.

La abogada Ana García Costas, se ha encargado de tramitar carias de estas demandas emprendidas por trabajadoras esenciales contra los incumplimientos de sus exmaridos en las visitas. «Mis expedientes de familia de este año son similares a los anteriores», dice, pero destaca un nuevo fenómeno. Sus clientes le piden más ejecuciones por incumplimientos de visitas en el confinamiento. «Son contra padres que no han acudido a recoger a sus hijos durante el estado de alarma. A mí me han coincidido varios», dice.

García Costas relata que al principio del confinamiento se daban las demandas contras madres que no entregaban a los hijos, «pero con los criterios establecidos desde el decanato se resolvió sin necesidad de ejecución». Ahora, han cambiado las tornas y son las trabajadoras esenciales las que acuden a su bufete. «Son madres que exigen el cumplimiento del régimen de visitas que estaba establecido y los padres incumplieron», dice la letrada. Esas mujeres culpan a sus exmaridos de un incumplimiento porque «no se hacían cargo de sus hijos dejando todo el tiempo a cargo de la madre».

Esta conducta de los padres divorciados la explica así: «La excusa fue que ellos no podían ir a recoger a sus hijos por el confinamiento cuando no es verdad porque con la sentencia era perfectamente posible trasladarse a buscar a los menores».

Costas también resalta que las mujeres que demandaron a sus exparejas «eran empleadas de supermercados y ellas sí que tenían que trabajar durante el confinamiento. No solo tenían que trabajar y buscar alguien que se hiciera cargo de sus hijos en el tiempo en el que, según las sentencias, ya sabían que estaban obligadas, sino que además tenían que buscar a alguien para que se quedase con los niños el tiempo de visitas que correspondía al padre». Ahora, la abogada va a dirigir esas demandas contra los padres que eludieron sus tareas.

Reducción de pleitos

Aunque el covid-19 ha hecho aflorar estos nuevos casos, la tendencia es a una caída de las rupturas sentimentales. El encierro redujo un tercio el número de divorcios y otros pleitos de familia en Vigo, lo que se explica por el parón judicial desde marzo a junio que solo permitió atender los casos que afectasen a menores. Los pleitos relacionados con los divorcios, separaciones y rupturas de parejas de hecho, que incluyen también los litigios por las custodias y las pensiones alimenticias, disminuyeron un 29 % entre el 1 de enero y el 30 de junio respecto a hace un año. Si el en 2019, los vigueses presentaron 790 demandas nuevas en las tres salas de familia, este año hubo 560.

Hace un año, 317 parejas presentaron su demanda de divorcio o separación frente a las 207 de este año. La caída fue del 34,7 %. En ambos casos, hubo más peticiones de mutuo acuerdo que contenciosas (las partes van enfrentadas por sus desacuerdos en la división de los bienes, la custodia o el régimen de visitas).

Respecto a las rupturas de parejas de hecho (los llamados more uxorio, como denominaban los romanos a vivir juntos sin casarse), hubo 126 litigios en Vigo en el 2019 y 96 este año, con un descenso del 23,8 %. Solo van a los tribunales las parejas que tienen hijos en común. La mayoría son por mutuo acuerdo.

En los bufetes que suelen llevar casos de matrimonios en Vigo no han notado tanto el descenso de pleitos de divorcios porque les vuelven a llegar casos. La abogada Josefina Barros, experta en civil, admite que el descenso de pleitos de divorcios le parece «normal». «Hay que tener en cuenta que desde marzo hasta junio, el juzgado estuvo paralizado, y al hacer la estadística, es lógico que el porcentaje sea menor». Añade que «tras el confinamiento y la vuelta a esta nueva normalidad, no he notado ni que bajaran ni que subieran los asuntos sino que se empiezan a mover los que ya estaban en marcha y van entrando nuevos casos poco a poco», afirma.

Resalta que algunos expedientes de divorcio sobresalen más después del confinamiento. «Veo más modificaciones de medidas y ejecuciones de sentencia por impago de pensiones de alimentos y compensatorias», dice. La jurista cree que han influido motivos como que hay más divorciados en paro o en ERTE. «Y también hay quien quiere aprovecharse de la situación para no pagar la pensión», recalca.

Vigo lidera la presentación de pleitos en la desescalada

Los juzgados de Vigo son los que más demandas o asuntos nuevos han tramitado entre las siete ciudades de Galicia en junio, al inicio de la desescalada y la vuelta a la normalidad. En total, los abogados vigueses han presentado 6.751 escritos iniciadores y de trámite en el primer mes en el que los tribunales empezaron a funcionar a pleno rendimiento tras casi tres meses de parón de la actividad, salvo casos urgentes o prioritarios.

Los tribunales vigueses han sido los que han recibido mayor litigiosidad en Galicia en junio. Las nuevas entradas suponen la cuarta parte de los asuntos presentados en las siete ciudades gallegas en junio, que registraron 26.053 expedientes.

Los letrados de Vigo movieron 400 casos nuevos más que sus colegas de A Coruña en este primer mes en que las salas reiniciaron su actividad. La situación ha dado un vuelco porque hace un año, era A Coruña la que registraba medio millar de pleitos más que Vigo.

Al contrario de lo que se pensaba, tras el parón por el coronavirus no ha habido una avalancha porque la carga nueva de trabajo en Vigo es un 25 % inferior a la de junio del 2019.

Por vía telemática se presentaron 3.257 casos, 840 más que hace un año. Sin embargo, solo la mitad fueron entregados personalmente respecto a hace un año.

La mayoría de los nuevos casos que deben estudiar los tribunales vigueses han recaído en primera instancia (civil y familia), con 3.493 asuntos. Aún así son 800 menos que hace un año.

Al iniciar la desescalada, también se presentaron 1.930 denuncias en los juzgados de Instrucción, casi 600 menos que hace un año. Se trata de ciudadanos que denuncian ser víctimas de delitos o atestados policiales tras detener a un sospechoso. Hay que destacar que durante el confinamiento, disminuyeron los delitos.

Pese a los ERTE y despidos realizados en el confinamiento, los abogados vigueses solo presentaron en junio 672 casos laborales en los juzgados de lo social, la mitad que hace un año (1.310).

Del mismo modo, la sala de lo mercantil, especializada en concursos, y reclamaciones a compañías aéreas solo registró el pasado mes 94 pleitos nuevos frente a los 125 de hace un año.

Sube la violencia de la mujer

Las estadísticas revelan que, tras arrancar la nueva normalidad, aumentaron las denuncias en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer de Vigo respecto a hace un año. De 171 casos de malos tratos registrados en junio del 2019 se pasó a 179 en el 2020. Son seis asuntos más, el único tipo de pleitos que subieron en la desescalada. Hay que decir que la sala de violencia de género siguió abierta durante el confinamiento recogiendo las denuncias presentadas por mujeres contra sus parejas y exparejas.

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