Los cinco planes de turismo gastronómico que tienes que probar si vienes a Vigo

Hablar de la ciudad es hablar del mar, que se puede degustar en los cientos de restaurantes y bares del municipio. Pero más allá de comer, te proponemos otros planes para disfrutar del vino o el marisco de otra forma.


Turismo de congresos, que espera las fechas de Conxemar o las reuniones de su empresa, el playero, que no se pierde las decenas de arenales que se distribuyen por la ría, el empresarial, que visita la industria pujante vinculada a la piedra, el automóvil o el mar... y al hablar de Vigo, tampoco puede faltar el turismo gastronómico. 

Esta forma de viajar, guiada por los placeres que llenan la tripa e inundan el resto de los sentidos gana adeptos año a año. Atraídos por los mariscos y pescados, los deliciosos vinos o las viandas más típicas gallegas como el pulpo o la empanada, cientos de visitantes recorren cada año la ciudad y sus restaurantes. Pero más allá del ejercicio de sentarse a una mesa y probar los manjares del sur de las Rías Baixas, os proponemos cinco planes de turismo gastronómico que no podéis obviar si queréis visitar la ciudad y su área.

La calle de las ostras

Todo un icono de Vigo, esta calle del Casco Vello merece una visita aunque los turistas no quieran apreciar el sabor de estos moluscos vivos en su paladar. El nombre real de esta avenida con olor a mar es Pescaderías y está en pleno corazón de la ciudad, donde todo el mundo la conoce como calle de las ostras.

El mejor momento para recorrerla es cerca del mediodía, cuando costará no sucumbir a los olores que salen de los restaurantes que flanquean la calle. Está cubierta, por lo que en caso de lluvia no se tiene que descolgar de los planes de turismo gastronómico en Vigo. Reabrieron tras la crisis del coronavirus a comienzos de mes y son siempre una parada imprescindible para los viajeros que llegan en trasatlánticos en el cercano muelle. Hoy en día la mayoría de los trabajadores que están en los puestos de ostras son hombres, cuya soltura para abrir estos mariscos son digna de admiración. 

La ostra también goza de gran popularidad e incluso una fiesta gastronómica propia en el cercano concello de Soutomaior, donde también existen numerosos restaurantes donde degustarlas. Claro que el sistema de Vigo es especial, aquí el turista elige por un lado el marisco y por otro un local donde sentarse y acompañar las viandas de vino y otros platos típicos de la zona. 

Un mercado lleno de vida local, O Calvario

En otras ciudades el turismo de mercado está mucho más explotado y existen puestos dedicados solo a los turistas, así que se pierde la esencia real de estos templos de la comida más fresca. Aquí podrás disfrutar del turismo gastronómico más fiel a la realidad, codeándote con los tenderos experimentados, los compradores locales engordando sus cestas y los pescados mariscos y carnes más típicos. Existen mercados en los diferentes barrios de Vigo, el de Teis, O Berbés y O Progreso son algunos ejemplos, aunque en esta ocasión os proponemos un desplazamiento al emblemático barrio trabajador de O Calvario, con una calle central peatonal agradable de pasear y multitud de espacios donde disfrutar

En total los amantes del turismo gastronómico que visiten Vigo se encontrarán en el mercado municipal con 70 puestos, de los que 35 están enfocados a los pescados y mariscos, 20 a la carne y el resto a charcutería, alimentación seca y otras opciones. Abre en horario de mañana, desde las 8.30 a 14.30 y también por la tarde, de 17.30 a 20.30, aunque en este último caso es un servicio de mínimos, con el supermercado y algún que otro puesto para atender al público. 

Como no podía ser de otro modo, se han tomado todas las precauciones necesarias por el covid-19, existen difusores de gel desinfectante por toda la superficie, hay señalización para mantener las distancias, es obligatorio el uso de mascarillas y los días de más afluencia, martes, viernes y sábados, cuentan con personal en la entrada que vigila el número de personas que accede. «Se nota la llegada de mucha gente con acento de fuera, que tiene familiares y viene de vacaciones o similar», explica Miguel Misa. 

Nada mejor que preguntar a los vendedores por las recetas más apropiadas para cada producto si lo que se quiere es, además de ver, comprar. Para ello el mercado de O Calvario también está adaptado al siglo XXI, ofrecen la opción de hacer reserva telefónica para solo acudir a recoger el pedido, hay unos 20 puestos que tienen el servicio a domicilio entre sus opciones y además están vinculados a la plataforma Kibus online, que cuenta con compradores in situ para realizar los encargos pedidos a la web y entregarlos luego a domicilio. «Es como si viniera la propia persona, pero sin necesidad de desplazarse, si hay cambio de precios se le llama para informar y funciona muy bien, somos el único mercado de Vigo que lo tiene y empezamos poco después de la pandemia», comentan desde O Calvario. 

Los visitantes podrán admirar en todo su esplendor los diferentes mariscos y pescados que llegan cada día al puerto de Vigo y también las carnes gallegas, conocidas por su gran calidad, además de otros productos tradicionales dignos de cualquier fan del turismo gastronómico. 

No puede faltar un poco de vino 

Como cabe esperar en una zona famosa por sus caldos, el área de Vigo dispone de multitud de ofertas de bodegas cuyos frutos son dignos de los más famosos expertos. En más de una se ofrecen visitas y aquí te preponemos la nuestra: un recorrido con degustación por As Laxas, situada en el municipio de Arbo

Retoman sus visitas el lunes 6 de julio tras la pandemia y se organizan preferiblemente en horario de mañana y bajo demanda. para organizarlo es necesario llamar a la empresa, al 986665444 o bien en el contacto aslaxas@aslaxas.com. Es necesario cita previa ya que ahora mismo cuentan con un aforo reducido de 15 personas por visita. Hay desinfectante de zapatos y manos en las instalaciones y todos los participantes deben ir con mascarilla y mantener las normas de seguridad. 

La visita arranca con un recorrido por los viñedos si el clima lo permite, según expone Andrea Estévez, los interesados en el enoturismo pueden conocer las condiciones de la zona de O Condado, el inicio del Consejo Regulador, la estructura del viñedo y las características de la bodega. «Les contamos sobre la vendimia, el proceso por el que pasa el vino y luego pueden decidir si quieren la visita con cata o sin ella. Dura una hora o hora y media y el precio ronda los 9 euros», comenta Andrea Estévez. Para el colectivo que ha estado en primera línea contra el coronavirus, desde policías a personal sanitario o cajeras de supermercado, el acceso es gratuito. 

Visita a la lonja 

Aunque no está tan popularizada como en otros lados del globo, el puerto también puede ser visitado. Es uno de los más importantes de Europa, ya que en él se descargan toneladas de pescado a diario que luego se reparten por todo el mundo. Claro que compaginar esa labor diaria y comercial con el turismo o las visitas de formación no es fácil.

En tiempos de coronavirus además la situación se ha puesto más complicada, por lo que se recomienda revisar bien las condiciones que expone el puerto en su página web antes de ilusionarse con ver ninguna subasta. Suele estar abierto sobre todo a visitas de escolares, comerciales o formativas del sector. 

Claro que si ver el pescado recién descargado forma parte de los planes imprescindibles del turista gastronómico que viene al sur de Galicia, entonces el abanico de posibilidades se puede abrir a los puertos del área de Vigo, Cangas o Moaña pueden ser un ejemplo perfecto para conocer de primera mano estos trabajos. Eso sí, el madrugón viene incorporado. 

Las bateas y los mejillones, un poco más cerca

«Lo que más sorprende a la gente que prueba nuestra ruta del mejillón es la forma de cultivo, saber cómo funciona una batea, acercarse, ver cómo se cría y lo que pesan las cuerdas... Y lo que más les gusta, la animación posterior y la degustación en el barco». Así se explican en la naviera Piratas de Nabia un de las propuestas de turismo gastronómico en Vigo más curiosas que hoy os traemos. 

Se trata de un paseo en barco con salida desde el puerto de la ciudad y duración e una hora y media. El trayecto se realiza con guía e incluye información sobre las bateas, la ría, degustación de mejillones y animación. Como corresponde a los tiempos actuales han tenido que limitar el aforo y cambiar algunas de las características de estos viajes. El domingo arrancan de nuevo tras el parón de la pandemia pero con un 30% de ocupación. Para reservar es necesario llamar por teléfono al 986 320 048 o solicitar información en la web. El precio ronda los 17 euros por adulto, niños de hasta 3 años gratis y los menores de 4 a 15 pagarán 8 euros, además hay descuentos para grupos de más de veinte personas. Los más pequeños tienen algún aperitivo alternativo, aunque desde la naviera aseguran que todos los que prueban los mejillones al vapor con limón repiten. Por su puesto, van acompañados de vino, agua y refrescos. 

La cita se completa con un fin de fiesta muy animado que puede hasta incluir un ensayo de baile de la muiñeira típica gallega. «A la gente le encanta, claro que ahora aquellas propuestas de antes de cien personas divirtiéndose no se pueden hacer por la pandemia, pero esperamos igualmente tener muy buena acogida. Es una ruta que el resto de años siempre iba completa. Había gente que probaba por primera vez mejillones en su vida y todo», explican desde la empresa. Al igual que todos los viajes en barco, se puede pedir también información en la estación marítima de Vigo, donde están representadas todas las navieras que surcan la ría con destino a Cangas, Moaña, Cíes y otros rincones espectaculares del entorno. Queda además, muy cerca de la ya cita calle de las ostras.   

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Comentarios

Los cinco planes de turismo gastronómico que tienes que probar si vienes a Vigo