Los otros sonidos del Casco Vello

La violonchelista Margarida Mariño pone banda sonora al Museo do Mar. También a la plaza del barrio antiguo vigués que habita con una composición que su hermano Borja Mariño creó, confinado, para ella


vigo / la voz

Margarida Mariño (Vigo, 1990) es la pequeña de cuatro hermanos cuyos padres, amantes de la música pero sin más relación profesional con ella que la melomanía de ambos y ciertas nociones de batería de su padre como hobby juvenil. «Pero sobre todo de mi madre, que no tuvo la oportunidad de estudiar y nos la ofreció a nosotros», apunta ella. Así logró que todos los hijos dedicaran su vida a ella con pasión. El mayor de todos, Ángel, toca la guitarra eléctrica y es el único que está alejado de la clásica. El siguiente, Borja, es pianista, musicólogo, compositor y maestro repetidor y el tercero, Mauro, es violinista clásico, aunque también ha participado en proyectos de otros estilos como el folk.

En el último proyecto de la violonchelista interviene su hermano Borja, afincado en Madrid, que desarrolla una intensa carrera que le ha llevado a escenarios como el Teatro Real o el de la Zarzuela. En la capital le pilló el estado de alarma y allí se dedicó a escribir numerosas piezas. Entre ellas, dos para su hermana menor. La primera ya tiene también vídeo en YouTube: Praza de Almeida, «que es la que veo desde el balcón de mi casa en el Casco Vello de Vigo, y la otra que tengo pendiente de montar y grabar, se llama Tarde de choiva».

Ambos temas son para violonchelo y pedal de loop, «que es un aparato que graba secuencias, tres en este caso, una por pedal, y te permite a mayores tocar por encima lo que quieras», explica Mariño, que se inspiró en Cello & electronics, el disco que acaba de sacar y que se quedó «congelado» en medio de la pandemia.

El proyecto se presentó en el WOS Festival con gran acogida y este año, o el que viene, espera retomar los conciertos con ese repertorio que, como explica, empezó a presentar sola a finales del 2019, antes de tener el disco terminado. Eso ocurrió el pasado febrero, lo que le permitió todavía estrenarlo en Holanda y Vigo, aunque los de Barcelona y Madrid que tenía en marzo ya no pudieron hacerse.

Las composiciones de la intérprete viguesa tratan, entre otros temas, de ecología, cambio climático o las migraciones humanas, y combina melodías y complejas orquestaciones que dan lugar a un estilo muy personal en el que confluyen géneros tan aparentemente divergentes como el post-rock, trip-hop o la clásica. Este fin de semana publicó el vídeo de la canción Golfiño, grabado en el Museo do Mar con el realizador Diego Bea Besada.

Retorno este fin de semana a los escenarios

Margarida lamenta haber rematado su primer álbum en solitario justo al comienzo de la pandemia, cuando tocaba salir del encierro creativo. «A otros músicos les vino bien la cuarentena para ponerse a componer y yo ese trabajo ya lo había hecho, pero no me quejo porque la respuesta que estoy obteniendo con este debut es muy bonita», afirma.

La chelista es licenciada en el Conservatorio Liceo de Barcelona y su trayectoria incluye agrupaciones como la Orquestra Clásica de Vigo, Vigo 430 (OSV430), la Orquesta Ressonnance de Suiza, o La Vía del Concerti, en Italia, entre otras. Pero ha experimentado ya antes de su Cello & electronics con otros géneros, como el jazz. También ha desarrollado otros proyectos, algunos quedaron atrás, como Treme, el dúo que montó junto a Su Garrido, pero otros siguen y además van a significar su vuelta a los escenarios tras la crisis del covid-19. Se trata del combo que montó junto al músico Fernando Barroso, con el que ya había hecho un disco en el 2018: Silence lovers club.

En el 2020, Barroso estrenó otro disco y le pasó igual que a Mariño. Lo grabó el año pasado y lo iba a lanzar en marzo de este año. En él participan además la contrabajista Sofía Neide y el batería Álvaro Trillo y también se tuvo que cancelar. Pero será precisamente con Fernando con quien celebre el retorno a los escenarios. Será este domingo, , 21 de junio, a las 21.00 horas, en la sala Rebullón, de Mos.

Aunque el verano aún está revuelto en cuanto a fechas que aún se podrán recolocar. Sin embargo, algunas están más claras, como el Festival de Arpa de Noia, que se celebra en agosto al aire libre, y allí tocará con su prima Alba Barreiro. Tampoco descarta poder actuar en el programa de fiestas de Vigo, que aún está pendiente de cerrar su programa.

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