El superviviente de O Berbés que apura afeitados

Gabriel Barros encarna a la tercera generación de peluqueros que inició su abuelo en Matamá. Siguió el padre en Buenos Aires y continuó al volver en Vigo. Le relevó su hijo, que sigue apostando por el barrio marinero


vigo / la voz

Gabriel Barros vive en el filo de la navaja apostando con esperanza por un barrio en ruinas. A los 16 ya estaba al lado de su padre en la peluquería de O Berbés en la que hoy, ya con 55 años, pule la cuchilla con el asentador aunque ese modelo vintage sea solo un recuerdo del pasado que guarda con cariño en su local.

La peluquería de caballeros Barros puede presumir de una estética que no es impostada, sino auténtica, como el oficio que tan bien conoce. «El truco de un buen afeitado es enjabonar muy bien», afirma.

Las columnas de hierro que enmarcan la entrada tras los soportales llaman la atención de los turistas. También conserva navajas clásicas de barbero, que solo usan para cortar el pelo «porque las de la barba son desechables desde la pandemia de sida».

El iniciador de la saga fue su abuelo, Eugenio Barros, que tenía una pequeña peluquería donde aprendieron todos sus hijos, en el barrio de As Carneiras, en la parroquia viguesa de Matamá. «Otros tíos míos lo dejaron, pero mi padre, que empezó a los 11 años, siguió en el oficio», cuenta. El progenitor, Francisco, emigró a Argentina. «Se fue solo, aunque ya se habían ido antes tres hermanos suyos. Dos de ellos tenían una peluquería y otro era albañil. Primero se quedó con los peluqueros, luego le fue a trabajar durante siete años con el que era albañil, pero cuando uno de los peluqueros enfermó, él lo sustituyó y desde entonces nunca lo dejó», cuenta sobre su padre, que se casó por poderes con la novia que ya tenía en Matamá, a la que reclamó tras asentarse en la capital rioplatense, donde nació Gabriel en 1965.

Sobre su abuelo, al que llamaban el barbero de A Carneiras, Gabriel cuenta que trabajó hasta los 80 años y tenía mucho estilo, además de ser inventor de artilugios y de métodos de cortar el pelo. «Volvimos de Buenos Aires en el 82, yo llegué un mes antes que mi padre, por la Guerra de las Malvinas, estuve yendo a trabajar con mi abuelo y recuerdo que me enseñó un corte con la tijera de entresacar, pero sin peines. ¡Quedaba el pelo fenomenal!», asegura.

De vuelta a Vigo, la familia continuó en el sector. «Otro tío mío le consiguió un empleo en la peluquería Santiblanc que estaba en El Corte Inglés y por aquel entonces era lo más. Le hicieron una prueba y se quedó un año». Mientras, Francisco le iba enseñando a cortar el pelo a su hijo. «Empecé con él de maestro, y cuando cogió el negocio en O Berbés ya me fui con él, haciendo al principio cosas básicas como aprendiz», explica el profesional, que añade que en Buenos Aires estudió contabilidad y al llegar a Vigo se apuntó en electrónica, pero lo dejó. Su padre ya está jubilado y Gabriel lleva él solo un establecimiento que vivió años de ajetreo en un enclave marinero que, en su opinión, «terminó de estropearse con la crisis del sector pesquero, cuando dejaron de venir tantos barcos y muchas empresas cerraron, empeoró cuando reformaron la plaza y murió cuando hicieron el párking debajo. Fue la ruina. Todos los negocios fueron decayendo. Cuando mi padre abrió era un hervidero de vida, lleno de gente y comercio», lamenta al recordarlo. Solo queda él, la pastelería, que reabrió con otros dueños, un restaurante y un banco.

De todas formas, el barbero de O Berbés no se quiere ir. «Voy a esperar a ver qué pasa con la Universidad de Vigo, que va a tener sede aquí, porque estoy pensando en renovar la peluquería y darle un aire nuevo», afirma.

Gabriel sigue atendiendo a clientes que tiene desde hace décadas y que ahora, con el coronavirus, estaban deseando más que nunca volver a verle. «Algunos ya lo eran de mi padre en Santiblanc», advierte. «Antes no teníamos cita previa por sistema, pero veo que es muy útil, así la gente no tiene que estar esperando y me da tiempo a limpiar bien, que lleva su tiempo», argumenta en relación a las nuevas normas sanitarias, que cumple a rajatabla, aunque asegura que la gente toma conciencia y colabora.

Desde 1983

Dónde está

En el número 21 de la Praza da Ribeira do Berbés.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
1 votos
Comentarios

El superviviente de O Berbés que apura afeitados