Apadrina un campo abandonado

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

XOAN CARLOS GIL

El colectivo Epona Terra prepara fincas que los propietarios ceden porque no las usan, y enseña a cultivarlas

14 may 2020 . Actualizado a las 18:08 h.

La España vaciada está llena de campos abandonados. Y no solo en pueblos remotos de Soria o Teruel, sino mucho más cerca, en parroquias de Vigo y de toda la provincia, donde crece la maleza que, en años mal dados, sirve de pasto de las llamas en incendios como los del 2015 y poco más. Que ese poco más se convierta en fuente de riqueza o al menos en labor de provecho para la comunidad es la idea que han puesto en marcha desde la asociación Epona Terra.

El colectivo, de reciente creación, está integrado por varias personas que llevan años trabajando con huertos sostenibles y otras cosas igualmente sostenibles, como el festival de música The Wild de San Miguel de Oia. «A raíz de la pandemia creamos la asociación sin ánimo de lucro que trata de acercar a la gente al autoconsumo y a la soberanía alimentaria», cuenta José Portela.