Jóvenes de Vigo ensayan el «british style»

Begoña Rodríguez Sotelino
Begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Los alumnos que participan en el programa municipal de inmersión lingüística en inglés se agencian como pueden prendas lo más parecidas posible a los uniformes del cole de acogida

30 sep 2019 . Actualizado a las 09:28 h.

Para miles de adolescentes vigueses, su participación en el programa municipal de inmersión lingüística Vigo en Inglés (antes llamado PILI) es su primera salida al extranjero. Y para muchos de ellos, es además la primera vez que tienen que usar uniforme para ir a clase. «Es obligatorio en el cien por cien de los centros del Reino Unido. Nosotros, en el programa que gestionamos con el Concello de Vigo, trabajamos con cerca de 80 colegios, cada uno con sus atuendos», explica Marina Aguareles, directora del departamento de Operaciones Internacionales de Newlink, la empresa con delegación en Vigo y base central en Huesca que se ocupa de este programa desde que empezó en el 2009.

Que haya más de 80 centros en Inglaterra e Irlanda con uniformes diferentes es un pequeño detalle, en este caso con importancia, que hay que tener en cuenta antes de cerrar la maleta ya que todo alumno, aunque sea fugaz, tiene que vestir como los que acuden a esas aulas de forma permanente. «Este año tenemos a 900 escolares de Vigo en el programa (la semana pasada salió una tanda con 129 chicos y chicas) y el tema va según el cole que les toque, según sean más o menos estrictos. «Desde la organización hablamos con todos ellos, nos cuentan cómo es y a cada grupo le enviamos toda la información», asegura, y añade que en algunos, incluso el propio centro les deja prendas imposibles de clonar, como la corbata corporativa que no todos incluyen pero algunos sí. «Cada cole tiene su criterio y somos nosotros los que tenemos que informar a las familias de cuan estrictos son, pero no hay un protocolo estricto ni un mercadillo como tal», asegura.

Sin embargo, a veces algunos recurren a la reventa. En la plataforma de compra-venta Wallapop se puede encontrar el anuncio de un traje chaqueta negro por 45 euros, «usado únicamente una vez en fin de año. También sirve para ir a los coles del PiliVigo», reza la oferta. Pero son los menos. Lo habitual es que se compren en sus ciudades de origen prendas muy similares a las que se les pide, aprovechando las rebajas. El gasto extra revierte en las familias con el uniforme, pero no en los detalles.

La responsable de la agencia Newlink explica que a veces hay centros que sí incluyen complementos obligatorios, ellos mismos se los dejan a los estudiantes de Vigo. «Nos los alquilan y nosotros se los proporcionamos a los estudiantes», indica. Pero asegura que nunca han tenido ningún problema por eso. «Nadie les exige que se gasten 40 libras en un jersey con el escudo oficial. Les vale que compren uno de 15 euros muy similar en el Primark y si no hay escudo, no pasa nada, o si la chaqueta suya lleva un ribeteado y la nuestra no, no pasa nada, comprenden que son tres semanas». En la agencia advierten que «lo bueno es que casi toda la ropa de uniforme es de tonos muy neutros, grises, azules, negros... y muchas se parecen y valdrían para varias escuelas». Además muchos ya tienen de origen en su armario unos zapatos oscuros o un pantalón azul marino.

Lo básico es una falda o pantalón, una camisa y un jersey. «El objetivo, aclara es «tratar que vayan lo más mimetizados posible con el resto de estudiantes». A Marina Aguareles le parece que a los chavales les preocupa más que el traje que les toca en suerte les parezca más bonito o más feo. «Es algo que los estudiantes sí miran mucho», afirma.

Que a lo lejos no se distingan

«La idea es que si van por el centro del pueblo inglés o irlandés, a lo lejos no se distinga si somos españoles, irlandeses o ingleses», justifica, aunque aclara que son más estrictos con otras cuestiones. Por ejemplo, con el largo de las faldas, y no dejan ir con camisetas de tirantes, no admiten piercings o pelos de colores. Quieren dar una imagen muy neutra».

Los chavales vigueses añaden a su vestuario el uniforme vigués, una sudadera roja con capucha que proporciona la organización. «Las tienen que llevar obligatoriamente tanto en los trayectos de ida y vuelta como en las excursiones. Permite a nuestros monitores identificar dónde está nuestra marea roja», advierte.

Para los estudiantes que ya llevaban uniforme en sus colegios de Vigo es más sencilla esa mimetización pero para los que no, es un cambio importante. «Al fin y al cabo es un acercamiento a otro o sistema educativo, forma parte del choque cultural y es gracioso cuando se ven por primera vez, se siente como disfrazados», cuenta.