Las desalinizadoras y sus efectos perversos

Tienen un alto coste energético y provocan vertidos


Amigos da terra vigo@tierra.org

Es una sorpresa relativa que, entre las opciones para garantizar el abastecimiento de agua a Vigo, se incorpore la posibilidad de instalar una desalinizadora. Por eso empezaremos por conocer como funciona el invento.

Una desalinizadora bombea agua del mar, que pasa por una serie de filtros para eliminar impurezas y sedimentos. Luego sigue a alta presión por cilindros espirales con membranas de ósmosis inversa y, una vez clorada y repuestos los minerales, porque la desalinización no extrae solo la sal, pasa al abastecimiento para consumo o regadío, que en el caso de Vigo es lo mismo pues no existe una red diferenciada.

El principal problema de este proceso es su enorme coste energético, con una media de 2,9 kw/h por metro cúbico. Si esto lo traducimos a su equivalencia en emisiones de CO2, encontramos una interesante retroalimentación: el cambio climático es responsable de las sequías, lo que justifica la instalación de desalinizadoras que, a su vez, incrementan con sus emisiones precisamente el cambio climático.

Lo que viene siendo pretender curar un coma etílico a base de pelotazos de whisky. El metro cúbico de agua desalada tiene un coste final, variable en función del caudal y período de actividad, de unos 25 céntimos. No parece mucho hasta que lo comparamos con el coste actual del agua en Vigo cuyo metro cúbico nos cuesta entre 0,3 y 0,7 céntimos.

Además de su enorme consumo de energía, el siguiente impacto ambiental de la desalinización son sus aguas residuales. La sal retirada del agua se concentra en forma de salmuera en la parte que se devuelve al mar y aquí tenemos que sumar dos circunstancias: su período de funcionamiento y el ecosistema de la ría de Vigo.

Recordemos que una desalinizadora funcionaría en periodos de sequía, cuando se reducen los aportes fluviales de agua dulce a la ría y, además, con una evaporación natural que incrementa exponencialmente de forma natural la concentración de sal.

La conclusión es que uno de los factores que se tienen que analizar con detalle es cómo afectaría ese incremento añadido de salinidad a un ecosistema semicerrado y poco profundo, con una lenta tasa de renovación de agua y en un momento en el los niveles de sal serían por circunstancias naturales muy elevados.

Vertidos de salmuera

Sin duda la flora y fauna de la ría, con sus correspondientes efectos en pesca y marisqueo incluidos, acusarían esta alteración por vertido de salmuera. Pero decíamos al principio que esta novedad es una sorpresa relativa.

Si hacemos memoria, una de las primeras decisiones sobre política hidrológica que tomó en 2004 el Ministerio de Medio Ambiente de Zapatero fue paralizar proyectos de trasvases y nuevas presas y apostar estratégicamente por, precisamente, las desalinizadoras. La actual ministra de Transición Ecológica formaba parte de aquel equipo ministerial. Es poco sorprendente que el mismo partido (y la entonces ministra, ahora presidenta de la comisión ejecutiva federal del Partido Socialista) den continuidad a aquella decisión.

La conclusión final aplicada a Vigo es que seguimos empecinados en descartar la primera medida, urgente e inmediata: medidas radicales para ahorrar agua y cambio de tarifa para pagar por consumo. A continuación descartamos la opción estructural más sencilla, barata y de menor impacto ambiental: dragado de lodos y áridos en Eiras y Zamáns para aumentar su capacidad.

Una vez descartadas las dos medidas lógicas (y se siguen anunciando muchas más fuentes ornamentales urbi et orbi) cualquier otra opción, por delirante, cara y con mayor impacto ambiental que nos quede es posible. Será, como siempre, una decisión política y en este caso no se tomará antes de un año. Mientras en Vigo seguiremos despilfarrando agua, que en el fondo parece que de eso se trata.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Las desalinizadoras y sus efectos perversos