El rastro cultural y tecnológico de la sardina

La colección de Anfaco permite realizar un recorrido histórico por una de las industrias pioneras en Galicia


VIGO / LA VOZ

El desarrollo industrial del litoral gallego, especialmente en las Rías Baixas, está unido a la industria conservera. En 1904 se constituía la Unión de Fabricantes de Conserva de Vigo, primera organización patronal de Galicia. El espectacular aumento del número de fábricas conserveras que se produjo en la transición del siglo XIX al XX empujó a los empresarios a unirse para defender sus intereses comunes, en cuestiones como la rebaja de los derechos de importación de hojalata o la presencia en los mercados exteriores. Fue este el embrión de la Asociación Nacional de Fabricantes de Conserva de Pescados y Mariscos, Anfaco, creada en el año 1977.

En paralelo a sus actividades económicas, esta asociación mantiene abierto en Vigo un museo dedicado a este importante sector. Fue uno de los proyectos con los que Anfaco conmemoró su centenario en el año 2004. La intención fundacional era mostrar un recorrido sobre los hitos históricos que caracterizaron el nacimiento del sector empresarial conservero. El 29 de enero del 2008, el museo fue declarado por la Consellería de Cultura, colección visitable de contenido científico-técnico y, en marzo del 2010, ingresaba en el Consello Galego de Museos como miembro de pleno derecho.

Este centro está ubicado en la carretera de la Universidad de Vigo, y puede ser visitado de 8.00 a 15.00 horas durante el verano. Las visitas, de entrada gratuita deben de reservarse con antelación bien por teléfono (986 469 301) o bien, por correo (museo@anfaco.es). La razón de esta reserva es garantizarse un recorrido guiado en condiciones.

El primer módulo del museo está dedicado a los elementos de oficina y publicidad de las conservas de pescados y mariscos; los documentos, estadísticas, libros de contabilidad, etiquetas, estuches, envases y otros elementos de Anfaco o de sus asociados. Ejemplo de ello es la oficina original de la antigua fábrica de la empresa Curbera que estuvo en el Areal de Vigo.

La segunda propuesta gira en torno a la sardina, base de la industria conservera hasta los años setenta del pasado siglo. Tomando la sardina como protagonista, y a través de los elementos fabriles propios de la elaboración de las conservas de pescados, el visitante conocerá el trabajo en sus fábricas a comienzos del siglo XX, sus trabajadores y tecnología, al tiempo que se muestra cómo se hace una conserva de pescados y mariscos.

La tecnología de la conserva protagoniza el tercer módulo de este museo tan especializado. Se propone un recorrido por la ciencia a través de los elementos que configuraron el primer laboratorio de departamento técnico, que supuso el importante paso dado por el sector hacia la seguridad y calidad alimenticia.

Finalmente, el museo acoge una sala dedicada al visionado de vídeos y espacio didáctico donde se trabaja con los grupos escolares. También el museo guarda entre sus fondos documentales la revista Industria Conservera, editada desde 1934 y que estuvo coordinada por dos personas de gran renombre, como Francisco Fernández del Riego y Valentín Paz Andrade.

Pero el museo también tiene una sección documental muy relevante para conocer los orígenes industriales de Galicia. Actualmente, el museo trabaja en la clasificación y ordenación de estos documentos para que, probablemente, el próximo invierno puedan estar a disposición de los investigadores.

Esta misma semana, el Museo de Anfaco recibirá formalmente un donación de material fotográfico y elementos fabriles y documentales de manos de Tomás Massó. Será durante el transcurso de un acto que se desarrollará el viernes en las instalaciones del museo.

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