El paso decisivo para la Universidad del Sur

Caixavigo vendió por sorpresa a la Xunta, a precio de coste, los edificios que había construido en el campus de Lagoas-Marcosende un año antes de que se produjese la segregación de Santiago


vigo / la voz

Fue el paso previo para el nacimiento de la Universidad del Sur de Galicia y que acabó llevando el nombre de Vigo. A finales de mayo de 1989, la Xunta anunciaba la compra de las instalaciones del Colegio Universitario a Caixavigo. Fue un acto que causó gran sorpresa en el rectorado de Santiago de Compostela, de quien dependía el conocido popularmente como Cuvi. El rector compostelano, Carlos Pajares, criticaba la compra y recordaba que otros propietarios de edificios académicos habían cedido su uso a la Universidad de Santiago, y citaba el caso de la Fundación Barrié. «Iso é facer obra social», concluía Pajares.

Caixavigo había construido los tres pabellones de que disponía el Colegio Universitario en terrenos cedidos por el Concello de Vigo. Ese desembolso se había cargado a los presupuesto de su obra social. A partir de mediados de la década de los años ochenta, la caja de ahorros trató de vender esas infraestructuras a la Universidad de Santiago, algo que fue rechazado desde el rectorado compostelano. Y ahí empezaron las negociaciones con la Xunta. Las informaciones de La Voz de Galicia señalaban entonces que la venta había sido generosa ya que Caixavigo no había ganado nada en la operación. Fueron 600 millones de pesetas pagados en cuatro anualidades por la Administración autonómica.

El siguiente paso en el nacimiento de la Universidad fue el nombramiento del rector. Luis Espada Recarey resultó el elegido. Fue en septiembre de ese mismo año. El profesor pronunció su discurso en gallego e hizo algunas consideraciones sobre la nueva institución, empezando por la realidad de estar dispersa en tres campus y en un «estado embrionario», y que nacía queriendo alcanzar altas cotas para su desarrollo armónico. «Agora -dijo- é o momento dos feitos. As chamadas ó centralismo universitario remataron e cada universidad despegará en función das axudas que reciba do seu entorno. É o reto. E haberá moito que dialogar e fará falla moito espíritu de colaboración». Luis Espada pidió en su primer discurso les dejasen empezar «sen interferencias de ningún tipo». Por último, reclamó también la ayuda de las instituciones públicas y privadas, «porque a Universidade de Vigo está disposta a dar resposta ó interrogante do futuro da Universidade do Sur de Galicia».

El último paso llegó en enero de 1990 con el decreto de segregación de las universidades de Vigo y A Coruña de su tronco compostelano. Fue el momento en que nacía oficialmente la institución académica con sus campus en la ciudad olívica, en Pontevedra y Ourense. Los centros propios que entonces había en Lagoas Marcosende eran la Facultad de Económicas, la Escuela Superior de Ingeniería Industrial, la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicaciones, el Colegio Universitario, la Escuela Universitaria de Empresariales y la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica Industrial.

La primera carrera superior que se pudo cursar por completo en Vigo fue Ingeniería Industrial, en la que Luis Espada impartía clases de Ingeniería Química. «Cuando fui nombrado rector teníamos 11.000 alumnos y nueve titulaciones y al irme ya eran 22.000 los estudiantes, casi como ahora», apuntaba años después aquel protagonismo del nacimiento universitario vigués.

Con la perspectiva del tiempo, el primer rector reconocía en La Voz de Galicia que el despegue de la Universidad estuvo basado en el trabajo y la constancia». «Los rectores que me siguieron fueron académicos, profesionales, no políticos. Fue una línea recta, cada uno puso sus peldaños con etapas más o menos complejas. La universidad debe ser para los universitarios y la política para los políticos, sin interferencias», apuntaba.

El mismo año en que echaba a andar la institución se inauguraban los edificios de la Escuela Superior de Ingenieros de Telecomunicación y la primera fase de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales. Tras la aprobación en 1992 por parte de la Consellería de Ordenación do Territorio del proyecto de modificación del PXOU de Vigo en las Lagoas, en Marcosende, comenzaba el verdadero despegue urbanístico del campus universitario vigués, que ya en 1994 tenía terminada la primera fase de la nueva facultad de Ciencias y las ampliaciones de la Facultad de Económicas y de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales.

Al mismo tiempo, en Pontevedra finalizaba la remodelación del antiguo cuartel de San Fernando para dar cabida a la Facultad de Bellas Artes y la redacción del proyecto del edificio que albergaría la Escuela de Ingeniería Técnica Forestal, y comenzaba la urbanización de los terrenos de la Xunqueira.

La tercera pata de aquel nacimiento se situaba en el campus de Ourense donde se finalizaba el edificio de la Escuela Universitaria Politécnica. Desde entonces, la Universidad de Vigo fue incrementando tanto su oferta académica como el numero de estudiantes que reciben formación en sus aulas.

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