Ocurrió en 1989

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO CIUDAD

Benito

Caixavigo vendió por sorpresa a la Xunta, a precio de coste, los edificios que había construido en el campus de Lagoas-Marcosende un año antes de que se produjese la segregación de Santiago

28 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Fue el paso previo para el nacimiento de la Universidad del Sur de Galicia y que acabó llevando el nombre de Vigo. A finales de mayo de 1989, la Xunta anunciaba la compra de las instalaciones del Colegio Universitario a Caixavigo. Fue un acto que causó gran sorpresa en el rectorado de Santiago de Compostela, de quien dependía el conocido popularmente como Cuvi. El rector compostelano, Carlos Pajares, criticaba la compra y recordaba que otros propietarios de edificios académicos habían cedido su uso a la Universidad de Santiago, y citaba el caso de la Fundación Barrié. «Iso é facer obra social», concluía Pajares.

Caixavigo había construido los tres pabellones de que disponía el Colegio Universitario en terrenos cedidos por el Concello de Vigo. Ese desembolso se había cargado a los presupuesto de su obra social. A partir de mediados de la década de los años ochenta, la caja de ahorros trató de vender esas infraestructuras a la Universidad de Santiago, algo que fue rechazado desde el rectorado compostelano. Y ahí empezaron las negociaciones con la Xunta. Las informaciones de La Voz de Galicia señalaban entonces que la venta había sido generosa ya que Caixavigo no había ganado nada en la operación. Fueron 600 millones de pesetas pagados en cuatro anualidades por la Administración autonómica.

El siguiente paso en el nacimiento de la Universidad fue el nombramiento del rector. Luis Espada Recarey resultó el elegido. Fue en septiembre de ese mismo año. El profesor pronunció su discurso en gallego e hizo algunas consideraciones sobre la nueva institución, empezando por la realidad de estar dispersa en tres campus y en un «estado embrionario», y que nacía queriendo alcanzar altas cotas para su desarrollo armónico. «Agora -dijo- é o momento dos feitos. As chamadas ó centralismo universitario remataron e cada universidad despegará en función das axudas que reciba do seu entorno. É o reto. E haberá moito que dialogar e fará falla moito espíritu de colaboración». Luis Espada pidió en su primer discurso les dejasen empezar «sen interferencias de ningún tipo». Por último, reclamó también la ayuda de las instituciones públicas y privadas, «porque a Universidade de Vigo está disposta a dar resposta ó interrogante do futuro da Universidade do Sur de Galicia».